- Saint Germain: el YO SOY es la actividad de la vida
- La Presencia en tus movimientos y actividades cotidianas
- El pensamiento, el sentimiento y el gobierno de tu energía
- Reconocer y aceptar la Presencia de Dios en ti
- Dar con alegría y reconocer el origen de tus facultades
- Un llamado para recibir comprensión e iluminación
Para acompañar esta lectura, conoce El Libro de la Presencia YO SOY — Enseñanzas y Decretos, con temas sobre su reconocimiento y aplicación. También puedes explorar todos mis libros.
Saint Germain. Selección de pasajes de los capítulos I y II de los Discursos del YO SOY.
La vida, en todas sus actividades, dondequiera que ella se manifieste, es DIOS EN ACCIÓN. Es por la falta de conocimientos en la forma de aplicar el pensamiento-sentimiento, que los humanos están siempre interrumpiéndole el paso a la Esencia de Vida. De no ser por esa razón, la Vida expresaría su perfección con toda naturalidad y en todas partes.
Saint Germain: el YO SOY es la actividad de la vida
La tendencia natural de la Vida es Amor, Paz, Belleza, Armonía y Opulencia. A ella le es indiferente quien la use y continuamente está surgiendo para manifestar de más en más su perfección, y siempre con ese impulso vivificador que le es inherente.
«YO SOY» es la actividad de la Vida. ¡Qué extraño es que los estudiantes más sinceros no siempre lleguen a captar el significado verdadero de esas dos palabras!
Cuando tú dices «YO SOY», sintiéndolo, abres la fuente de la Vida Eterna para que corra sin obstáculos a lo largo de su curso; en otras palabras, le abres la puerta ancha a su flujo natural. Cuando dices «Yo no Soy», tiras la puerta en plena cara de esta Magna Energía.
«YO SOY» es la plena actividad de Dios. Te he colocado frente a frente infinidad de veces la Verdad de «DIOS EN ACCIÓN». Quiero que comprendas que la primera expresión de todo ser individualizado en cualquier parte del Universo, bien sea en pensamiento, sentimiento o palabra, es «YO SOY», reconociendo así su Propia Victoriosa Divinidad.
Una afirmación para reconocer a Dios en acción
Cuando piensas en la expresión «YO SOY», significa que tú ya sabes que tienes a Dios en Acción expresando en tu vida. No permitas que las falsas apreciaciones y expresiones continúen gobernándote y limitándote.
«YO SOY», POR CONSIGUIENTE SOY DIOS EN ACCIÓN; «YO SOY» VIDA, OPULENCIA, VERDAD, MANIFESTADOS YA.
Así, recordándote esta Presencia Invencible, mantienes la puerta abierta para que ÉL (la Presencia «YO SOY») teja en tu manifestación exterior toda Su Perfección.
La Presencia en tus movimientos y actividades cotidianas
Tu habilidad para levantar la mano y la vida que fluye a través del sistema nervioso de tu cuerpo es Dios en Acción. Amados estudiantes, traten de utilizar esta forma sencilla de recordar a Dios en Acción dentro de ustedes.
Cuando camines por la calle piensa por un momento:
«Esta es la Inteligencia Divina y el Poder que me hace caminar, y ésta es la Inteligencia que me dice a dónde voy». Verás que ya no es posible que continúes sin comprender que cada movimiento que hagas es Dios en Acción. Cada pensamiento en tu mente es Energía Divina que te permite pensar. Ya que sabes que éste es un hecho indiscutible (ya que no tiene discusión posible) ¿por qué no adorar y dar plena confianza, fe y aceptación a esta Magna Presencia de Dios en cada uno, en lugar de mirar la expresión externa que está calificada y coloreada por el concepto humano de las cosas?
No podré jamás ponderar demasiado la importancia de meditar en el «YO SOY» todo lo más posible, como siendo la Magna, Activa Presencia de Dios en ti, en tu hogar, en tu mundo y en tus asuntos. Cada respiración es Dios en Acción en ti. El poder de expresar tu pensamiento y tu sentimiento es Dios Activo en ti. Como tú tienes libre albedrío, es asunto tuyo calificar la energía que proyectas en pensamiento y sentimiento, determinando cómo quieres que actúen para ti.
El pensamiento, el sentimiento y el gobierno de tu energía
Nadie puede preguntar: ¿Y cómo es que yo hago para calificar la energía? Todo el mundo conoce la diferencia entre lo destructivo y lo constructivo en pensamiento, sentimiento y acción.
La actividad interna gobierna de acuerdo con el Plan de Perfección. El exterior, cuando se le deja hacer, siempre gobierna erradamente. Cuando un cuadro constructivo se ilumina en tu mente, es una realidad, y surge a la realidad siempre que tú lo mantengas en tu recuerdo. Es posible hacerse tan consciente de la Presencia de Dios, que en cualquier momento se puede ver y sentir Su radiación derramándose en uno.
Necesitas adquirir el hábito de gobernar tu energía. Si no, siéntate varias veces al día y aquiétate. Aquieta tu ser exterior. Esto permite que se te supla con energía. Aprende a ordenarla y controlarla. Si quieres que ella (tu energía) esté quieta, mantente quieto. Si la necesitas activa, ponte activo. TIENES QUE ENFRENTARTE A LAS COSAS Y ELEVARTE POR ENCIMA DE ELLAS.
CUANDO SIENTAS UN DESEO DE HACER ALGO CONSTRUCTIVO, HAZLO. EMPÉÑATE Y LÓGRALO, ASÍ SE CAIGA EL MUNDO. QUE VEAS O NO LA MANIFESTACIÓN NO TE DEBE PREOCUPAR.
Reconocer y aceptar la Presencia de Dios en ti
CUANDO TÚ RECONOCES Y ACEPTAS PLENAMENTE EL «YO SOY» COMO LA MAGNA PRESENCIA DE DIOS EN TI, EN ACCIÓN, HABRÁS TOMADO UNO DE LOS MAYORES PASOS HACIA LA LIBERACIÓN.
Afirmación de la puerta abierta
«YO SOY LA PUERTA ABIERTA QUE NINGÚN HOMBRE PUEDE CERRAR».
Ahora bien, fíjate bien en la afirmación: «YO SOY la puerta abierta que ningún hombre puede cerrar». Si tú pudieras realizarlo, tienes la llave que te permite atravesar el velo de la carne, y llevando contigo toda la conciencia imperfecta que hayas acumulado, la puedes transmutar, o elevarla a esa perfección a la cual has entrado.
Dar con alegría y reconocer el origen de tus facultades
Cada forma exterior no es sino una parte de la vida por medio de la cual cada individuo puede lograr saber el origen verdadero de su ser (esto lo aprende a través de su propia experiencia); luego vuelve a la plenitud de perfección de origen apoyado en la auto-conciencia que ha adquirido.
Dios es el Dador, el Recibidor y el Don, y es el único Dueño de toda la Inteligencia, Sustancia, Energía y Opulencia que existen en el Universo. Si los hijos de Dios aprendieran a dar, únicamente por el gozo de dar, sea amor, dinero, servicio o lo que fuera, la expresión externa no podría carecer de una sola cosa. Sería imposible.
Si en cada acto de la personalidad se le diera pleno crédito y poder a Dios únicamente, ocurrirían transformaciones increíbles en aquel que así le entrega todo el crédito a quien le pertenece.
Un llamado para recibir comprensión e iluminación
El deseo de Luz y Verdad es la Presencia de Dios en el deseo, proyectándose hacia la acción. Para lograr iluminación usa esta frase:
«YO SOY LA PLENA COMPRENSIÓN E ILUMINACIÓN DE ESTA COSA QUE QUIERO SABER Y COMPRENDER».
Una vez que el estudiante puede darse cuenta de que todo buen deseo es Dios en Acción impulsando Su energía hacia el pleno cumplimiento, y que es autosostenida, comprenderá el amor sin límites, el poder y la inteligencia que posee y con los que podrá lograr cualquier propósito.
Los pasajes de esta lectura forman parte de los Discursos del YO SOY: El Gran Libro de Oro de Saint Germain. Allí puedes continuar el estudio de estas enseñanzas y sus afirmaciones. Encontrarás otras obras en el catálogo completo.





