Para atraer energía que vibra rápidamente dentro de las intensidades vibratorias de movimiento más lento en las que moran tanto la humanidad como gran parte del Reino Elemental, se hace necesario invertir la Ley Natural de la Ascensión de Perfección. ¿Cómo se hace esto? Pues, mediante el interés de seres no -ascendidos, quienes se ofrecen a activarse en una acción vibratoria donde la necesidad es mayor, y tienen acceso mediante el conocimiento, Aplicación consciente y asistencia de parte de Seres que moran en los Ámbitos de Perfección a los Dones, Poderes y Radiaciones tan requeridos para eliminar las aflicciones de la humanidad.
Estos individuos se ofrecen a magnetizar las Corrientes Cósmicas a través de sus propias conciencias, y luego irradiar estas Bendiciones Cósmicas a sus prójimos. Se trata de individuos que Me son muy queridos, y quiénes conforman la fundación del Rayo Ceremonial en su acción para el actual esquema de evolución.
Para mantener un centro magnetizado de fuerza espiritual viviente irradiando en la atmósfera baja de la Tierra, se requiere que asuma la autoridad algún ser inteligente que elige convertirse en tal conductor, protector y centro irradiante de una Virtud Divina en particular. Ustedes saben que ciertos productos químicos se disipan cuando se les expone al aire, y la radiación y eficacia de su elemento se debilita, siendo finalmente absorbidos por la atmósfera.
Ustedes han visto cómo las columnas de humo son dispersadas por los vientos. De igual manera, si a una corriente magnetizada de esencia espiritual que ha sido atraída a la atmósfera baja, no se la recarga constantemente mediante Aplicaciones rítmicas, Decretos, visualizaciones y atención, dichas corrientes se agotan y dejan de existir. Este es el propósito de crear grupos de decretos, y de diseñar campos de fuerza dedicados no sólo a invocar sino también a sostener la radiación de los Maestros Ascendidos.
Estos focos son como soles que no pierden su radiación por brillar, y la mismísima vida de los estudiantes conforma el sostenimiento de esa virtud, don o bendición para beneficio de todos los pueblos.
A ustedes se les ha enseñado que los resultados de su energía calificada armoniosamente, se elevan y se convierten en la gloria del Cuerpo Causal; y que los resultados de la energía calificada destructivamente conforman un cascarón kármico alrededor de la conciencia externa. He aquí otro ejemplo de la Ley Natural, mediante la cual el bien asciende, y el mal desciende.
El gran Señor Gautama Buddha, el Maestro Jesús y muchos otros se han bañado voluntariamente en la Esencia del Corazón de Dios, y luego conscientemente han descendido al mundo de la forma para permanecer como un magneto de atracción de esas vibraciones superiores, las cuales, de otra manera, serían de una esencia demasiado sutil para bendecir a la humanidad.
Diario de el puente a la libertad – Saint Germain