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Los 14 Peligros de la Meditación | Yo Soy Espiritual

LOS 14 PELIGROS DE LA MEDITACIÓN

La vida de un aspirante, o de un discípulo, no es una vida fácil. Todos tenemos nuestros obstáculos en el Sendero; una vez que decidimos hacer meditación regular, según las antiguas reglas, em­piezan a aparecer muchos obstáculos inesperados. Sin embargo, el discípulo no es un hombre paralizado por los obstáculos sino uno que se inflama cada vez más con una continua irradiación interior. Incluso puede disfrutar de los obstáculos porque “él crece a través de ellos”. Cada obstáculo evoca una nueva línea a desarrollar en nuestra naturaleza, una nueva herramienta a construir para la bata­lla, un nuevo medio para unir los abismos y dominar nuestra natu­raleza. No buscamos felicidad, sólo buscamos crecimiento.

  1. A menudo se formula la pregunta: “¿Debemos hacer medi­tación si estamos enfermos?” La respuesta es que eso depende de la enfermedad. A veces es utilísimo intentar la meditación, elevando su corazón y su mente hacia los reinos espirituales a fin de cargarse de nuevas energías y nuevas visiones. A menudo la meditación cura inmediatamente o a marcha lenta. Pero si usted tiene un dolor con­tinuo, un fuerte dolor de muelas, que distrae su atención y concen­tración, entonces tal vez no pueda meditar. En tales casos se su­giere que vaya a su “santuario”, si es posible, se siente allí y haga su invocación, su oración; lea unos pocos párrafos de la serie del Agni Yoga, o de los libros tibetanos, o del Nuevo Testamento, o del Bhagavad Gita, y luego vuelva a su cama. Un breve período de con­centración puede ayudar tremendamente.

Si su enfermedad es tal que usted puede eliminarla u olvidarla por un rato, y puede apartarse del cuerpo físico y sus dolores, en­tonces usted puede hacer su meditación. Así usted quizá pueda incluso curar indirectamente su enfermedad o elevarse por encima de ella, porque al tiempo de una real meditación usted alinea, ar­moniza, une sus vehículos con la fuente de la vida dentro de usted; usted se eleva e introduce nuevo poder, haciéndolo circular por su organismo y quitando muchos obstáculos.

Aquí la palabra clave es desapego. A veces, después de ser consciente de que alguna parte de su cuerpo le duele, usted puede comprender de repente que durante un período de diez o quince minutos está desapegado del dolor, porque un objeto inesperado retuvo su atención. Este período de atención intensa le ayudó a no sentir el dolor o el malestar. El hecho es que usted estuvo des­apegado de su cuerpo físico hasta cierto grado, y retirado en su plano mental. Ahora bien, si podemos repetir esta experiencia cons­cientemente y a voluntad durante un lapso mayor, entonces podre­mos intentar nuestra meditación a pesar de nuestros obstáculos y aprender cómo vencerlos con un poder superior, y cómo retirarnos del cuerpo físico y entrar en los reinos mentales.

La meditación no se efectúa en el cuerpo físico. Se efectúa en el cuerpo mental, fuera del cuerpo físico. Un retiro intenso en el cuerpo mental no sólo puede cortar las impresiones provenientes del cuerpo físico, sino incluso las impresiones provenientes del me­dio físico en que vivimos. Esta es una de las lecciones que debemos aprender a través de nuestras meditaciones.

Durante siglos y edades estamos identificados con nuestro cuerpo físico. No es fácil separarnos de él. Ahora es un hábito. En realidad, no estamos en el cuerpo, pero en nuestro antiguo hábito estamos identificados con él. Por ejemplo, si la perilla de la luz estuvo en el lado derecho de la pared durante tres años, pero últi­mamente usted la cambió al lado izquierdo de la pared, usted la buscará automáticamente en el lado derecho y dirá: “¡Oh, me ol­vidé!” Lo mismo ocurre con nuestra identificación con el cuerpo. Usted no es el cuerpo, pero porque se identificó con él durante siglos y siglos, quizá millones de años, le es dificilísimo destruir ese hábito y pensar en usted como si no fuera el cuerpo.

La meditación nos hace tomar consciencia gradualmente de esto, y si persistimos en nuestra vida y, servicio espirituales, ten­dremos muchas claras experiencias que muestran que podemos con­trolar el cuerpo desde afuera a través del cerebro, y podemos desapegarnos del cuerpo siempre que lo deseemos. Se sugiere que para el tiempo de la meditación usted se imagine sentado en otra parte. Por ejemplo, antes de empezar su meditación, imagine du­rante unos pocos minutos que está sentado bajo un enorme pino, o a orillas del mar, en una montaña, en un antiguo templo, etcétera. Con esta visualización damos el primer paso para retirarnos del hábito de estar en el cuerpo físico, y estamos fuera del lugar donde podemos meditar, sin estar aprisionados por nuestro cuerpo físico. De este modo, la presión del cuerpo y la identificación con el cuerpo se reducen cada vez más.

Este ejercicio ayuda también al cuerpo físico, porque la tensión de la meditación y la precipitación de nuevas energías no sobrecar­gan al cuerpo de repente sino que llegan gradualmente. Esta téc­nica es especialmente útil si, en su meditación avanzada, se le dice que trate un centro etérico o unos centros etéricos. De este modo, si va a ocurrir algún perjuicio, se minimiza.

El estudiante de la Sabiduría Sempiterna se desanima a veces si no logra rápidos resultados. La transformación de nuestra natu­raleza es un proceso muy lento. Es como un gran pedazo de carbón, que queremos quemar y cambiar en fuego sólido. Usted empieza poniendo una llama al lado del carbón, y pocos minutos después ve que se apaga. La naturaleza del carbón resiste primero al fuego.

Por eso abanica la llama, y ésta sigue un poco más, pero si usted cesa de abanicar, aumenta lo negro y el fuego decrece. Si usted no continúa soplando o abanicando, en breve tiempo el carbón estará negro de nuevo. Pero si sopla el viento, o si usted continúa abanicando (con su inspiración, visión, regularidad e intención), se convertirá en fuego. Una vez que es todo fuego, usted controla su naturaleza, pero recuerde que nadie podrá ser maestro sin practicar el magisterio. En todas las escuelas esotéricas, se recalca vigorosamente la regularidad en la meditación para mantener al fuego ardiendo y expandiéndose.

  1. Otro obstáculo en nuestra meditación son los sobresaltos que podemos recibir de varios modos, como: llamadas telefónicas repentinas, visitantes de fuera o de miembros de la familia.

Lo mejor es tomar cuidadosas precauciones para no ser sobresaltados en el tiempo de meditación. Cada uno de nosotros puede hallar los modos para protegernos de sobresaltos esperados o inesperados. Pero con todas nuestras precauciones, hemos de decidir vigorosamente no sobresaltarnos si ocurre algo, sino descender y enfrentar la situación si es grave, y si no lo es, volver a nuestra meditación.

  1. Los seres queridos ponen también a prueba al estudiante. Su esposa, su esposo, o los hijos pueden crear muchos problemas y ponerle en un estado de preocupación o depresión en el que le parece que es imposible efectuar su meditación, su estudio y su tipo especial de servicio.

Deberá recordar que sus problemas no podrán resolverse luchando con ellos en el mismo nivel donde se encuentran, sino que pueden manejarse elevándose por encima de sus problemas. La ayuda real proviene de arriba, no de abajo.

En tales casos, usted puede ir a algún sitio solitario y tratar de concentrar su mente sobre una gran visión, un gran plan, una gran belleza de cualquier forma, y elevar su consciencia hacia el Infinito. En tal esfuerzo usted advertirá de pronto que su consciencia se expande, que tiene una visión mayor, una inspiración mayor, y una llameante alegría se derrama en su corazón.

Puede leer el Nuevo Testamento, el Bhagavad Gita, la Imitación de Cristo, o En las Horas de Meditación, de F. J. Alexander.

Además de esto, puede meditar regularmente sobre los siguientes pensamientos‑semillas:

  1. a) “No tema ala soledad. El Alma que no puede estar sola, nada tiene para dar.”
  1. b) “Busque la libertad respecto del pasado.”
  1. c) “Desarrolle la alegría y el olvido y sirva a sus hermanos.”
  1. d) “El dolor proviene del apego a la forma.”
  1. e) “Deja todo el pasado a Nosotros, y piensa sólo en el Futuro.”
  1. f) “Los colaboradores que, caminan por la abnegación serán victoriosos.”
  1. g) “En medio de la traición del espíritu, en medio de la contienda y el dolor, Mi escudo está sobre ti.”
  1. h) “Uno debe afirmar que la victoria subyace en el vínculo con la voluntad suprema.”

Cuando usted medite realmente en estos versos, sobrevendrá en su consciencia un gran cambio, y cuando regrese a su diaria rutina de la vida verá que la mayoría de sus problemas desaparecieron y que los que aún quedan perdieron sobre usted su poder.

Así continuará aún su meditación y servicio, sabedor de que estos son dos canales principales de los que recibe fuerza, alegría, sabiduría y nuevas aspiraciones para manejar su vida tan bellamente como sea posible: “a través de la inocencia y el olvido de uno mismo”. Hay un gran estímulo en las siguientes palabras, citadas de una de las cartas de A. A. Bailey:

“Debemos aprender a estar desapegados y mantenernos a distancia y mirar lo que está sucediendo en el plano físico tan sólo como una lección kármica necesaria. Sí, sé que esto es fácil de decir pero dificilísimo de ponerlo en práctica. Todas las personas que están en el sendero precipitan algo de su karma pasado almacenado. Esto se debe a que tienen que desprenderse de él y así saldarlo. Es precisamente como una muela cariada, de la que tenemos que soportar el arreglo para tener paz y comodidad. Por ello, no se desanime demasiado pues las cosas cambiarán y usted prosigue siempre creciendo y moviéndose hacia adelante.

Recuerde que los tiempos de crisis en nuestras vidas son tiempos para el crecimiento y oportunidades para mostrar a los Grandes cuánto nos hemos desarrollado. Podemos enfrentar la crisis, tomarla y vencerla y luego desplazarnos hasta el paso siguiente, más alto, en el camino espiritual. Eso es lo que los discípulos tienen siempre que hacer.”

El Sabio de Rajput preguntaba:

“¿Aprendiste finalmente a regocijarte con los obstáculos? ¿Podremos Nosotros estar seguros de que los obstáculos aparentes multiplicarán diez veces sus artificios? ¿Podremos Nosotros c’enominaros guerreros vencedores?… ¿Podremos Nosotros regocijarnos de la firmeza de nuestro sendero?” [1]

 

LOS PELIGROS DE LA MEDITACIÓN

“Una vida limpia, una mente abierta, un corazón puro, un intelecto ávido, una percepción espiritual sin velos, una hermandad hacia el propio condiscípulo; una presteza para dar y recibir consejo e instrucción… una voluntaria obediencia a los mandatos de la Verdad… un valeroso sufrimiento de la injusticia personal, una valiente declaración de principios, una brava defensa de quienes son injustamente atacados, y un ojo constante sobre el ideal del progreso y la perfección humanas que la ciencia secreta describe; estas son las escaleras doradas por cuyos escalones el estudiante puede ascender al Templo de la Sabiduría Divina.” — H. P. B.

  1. El Maestro Tibetano, hablando sobre los peligros de la meditación, dice:

“…La meditación es peligrosa e improvechosa para el hombre que entra en ella sin la base del buen carácter y de la vida limpia. Entonces, la meditación se convierte sólo en un medio para introducir energías que sólo sirven para estimular los aspectos indeseables de su vida, tal como la fertilización de un jardín lleno de hierbas producirá una cosecha estupenda de éstas, y de ese modo destruirá a las flores débiles y minúsculas. La meditación es peligrosa cuando hay un motivo equivocado, como un deseo de crecimiento personal y de poderes espirituales, pues produce, bajo estas condiciones, sólo un fortalecimiento de las sombras en el valle de la ilusión y aporta el pleno crecimiento de la serpiente del orgullo, que asecha en el valle del deseo egoísta. La meditación es peligrosa donde falta el deseo de servir. El servicio es otra palabra a utilizar por la fuerza del alma para bien del grupo. Donde falta este impulso, la energía puede derramarse dentro de los cuerpos, pero a falta de uso y al no hallar salida, tenderá a sobreestimular a los centros, y producirá condiciones desastrosas al neófito. La asimilación y la eliminación son leyes de la vida del alma al igual que de la vida física, y cuando esta ley simple se descuida sobrevienen consecuencias graves tan inevitablemente como en el cuerpo físico.” [2]

En La Voz del Silencio leemos: “La Mente es la gran Asesina de lo Real. Que el Discípulo mate a la Asesina.” [3]

Sabemos que la mente no es el intelecto. El intelecto es la luz en el cuerpo mental, la luz de la Presencia y la luz del alma humana en desarrollo, en extensión.

La mente es un género de sustancia y está formada por innumerables vidas que forman una vida colectiva llamada mente.

La mente no piensa; refleja, da colores, figuras, formas y objetividad a los impulsos, impresiones e inspiraciones provenientes del Pensador. El proceso pensante es llevado hacia abajo a través del LOTO y sus pétalos, a los cuatro centros que se hallan en el cuarto nivel del plano mental, a saber:

base de columna vertebral

órganos generativos

plexo solar

bazo.

Estos cuatro centros son campos eléctricos y magnéticos, que reciben el modelo energético de los pétalos del LOTO y lo traducen en formas, símbolos y códigos, que corresponden a nuestros idiomas, números, colores y notas. Así, la energía o idea abstracta se cambia en forma, y se vuelve tangible para nuestra mente que da sustancia al pensamiento y lo convierte en una forma‑de‑pensamiento. Pasa al cerebro para registro a través del centro etérico de la cabeza por la vía del cerebro etérico.

La mayor parte del denominado “pensar” es una reacción mecánica de la sustancia mental a las ondas de pensamiento que entran, las cuales fluyen dentro de nuestra mente desde el mundo externo.

También tenemos en el contenido de nuestra mente muchas formas‑de‑pensamientos de magnitudes diferentes, que por varias razones y de varios modos se asocian entre sí, dándonos la feliz impresión de que realmente pensamos.

Día y noche entran en nuestra mente incesantes actividades, ya sea que estemos dormidos o despiertos. Estas actividades se llaman modificaciones de la mente; son automáticas y mecánicas. Las corrientes de pensamientos, las impresiones, llegan y crean varias respuestas mecánicas en la mente, y la mayoría de estas respuestas mecánicas son tomadas como “pensamientos” o como procesos pensantes. Cuando la mente toma control del Intelecto, [4] se convierte en asesina de lo real. No responde a las impresiones del intelecto que es la energía de la revelación, la evolución y la libertad en la luz. Luego se convierte en un lago estancado por sí, y todas sus actividades son condicionadas por formas‑de‑pensamientos cristalizadas, decadentes y retrógradas. Esto es lo que convierte a la mente en “la asesina de lo real”.

Los pensamientos son radiaciones genuinas de las grandes leyes cósmicas, planes y finalidades detrás de la existencia creada. Son agentes de revelación, alineación, síntesis y respuestas verdaderas a nuestras necesidades en un ciclo dado. Son rayos de luz que conducen al hombre “de la oscuridad a la luz, de lo irreal a lo real, de la muera a la inmortalidad, y del caos a la belleza”. Los pensamientos no son formas‑de‑pensamientos: los pensamientos se originan en el Pensador, en el Alma o en la Presencia en el hombre, hasta que el hombre mismo se convierte en un alma despierta. Estos pensamientos están arraigados en la luz de la Tríada Espiritual y se proyectan hacia abajo, hacia el plano mental.

Las formas‑de‑pensamientos son creadas en la mente. En cualquier forma‑de‑pensamiento puede usted hallar una parte de un pensamiento real. El pensamiento real es el principio vital de la forma‑de‑pensamiento. Una forma‑de‑pensamiento vive debido a ese principio. Cuando éste se retira, la forma‑de‑pensamiento vive por un tiempo como un cadáver en el mar mental, hasta que a su tiempo se desintegra. Todas las formas creadas son formas‑de‑pensamientos de algún pensador, cristalizadas y materializadas.

El universo, los sistemas solares, las galaxias y todo lo que está contenido en ellos son formas‑de‑pensamientos en las que está el principio del pensamiento.

En la meditación tomamos a los pensamientos reales como nuestros pensamientos‑semillas, o cualquier forma‑de‑pensamiento, y tratamos de penetrar en el meollo del pensamiento, o forma‑de‑pensamiento, tratando así de entrar en contacto con el principio detrás de la forma‑de‑pensamiento, si aún existe.

 

 1. El peligro de Cristalización

Uno de los peligros de la meditación se llama cristalización. Esto sucede cuando, durante la meditación, no nos empeñamos y expandimos nuestra consciencia hacia la realidad, el principio detrás del pensamiento‑semilla, símbolo o idea. Luego, a través de la repetición continua de nuestra meditación creamos una cristalización de la materia mental a través del símbolo, o la idea, o el pensamiento, y construimos un obstáculo muy real en el Sendero de nuestra iluminación y desarrollo. Este obstáculo se torna cada vez más denso, y forma en torno de nosotros una cubierta, impidiendo el flujo circulatorio de la energía vital en el cuerpo mental y etérico, y creando impedimentos entre la luz del Alma y la personalidad.

Matar al asesino significa impedir la tendencia hacia la cristalización de la mente, y mantener la atmósfera mental libre de formas muertas, o formas que tienen poca vida en ellas, porque acumulan una sustancia adicional y así se convierten en un obstáculo en el cuerpo mental, creando muchas ilusiones.

He ahí por qué un hombre en el Sendero de la liberación es un hombre libre, que no está atrapado y congelado dentro de formas muertas, a saber, prejuicios, supersticiones, dogmas, doctrinas e ilusiones. Tiene una mente en la cual la luz del intelecto puede fundir o disolver fácilmente la arcilla de la mente y crear nuevas formas‑de‑pensamientos, nuevos caminos de aproximación, nuevas vías de comunicación, y eliminarlos o disolverlos en cualquier tiempo si es necesario crear nuevas formas para nuevas y superiores energías y para nuevos ciclos.

La cristalización de la mente crea al fanático. Un hombre en el Sendero no es un fanático. El fanatismo es el principal obstáculo en el Sendero. Impide al aspirante que penetre en una dimensión superior. Se vuelve más cristalizado día a día, a medida que continúa su meditación en el sendero equivocado, y eventualmente sólo queda la cubierta externa de su forma‑de‑pensamiento, mientras muere y se desvanece el fuego interior de la creatividad.

A través del modo equivocado de meditación el hombre fortalece las formas‑de‑pensamientos de la discriminación racial, religiosa e ideológica, y se aprisiona en ellas. Esto eventualmente da por resultado odio, celos y asociadas actitudes negativas físicas y emocionales… y guerras.

Tal hombre se separa de los demás, y para proteger sus tesoros inexistentes ataca a los enemigos de sus imaginaciones, a quienes posiblemente están bajo un género diferente de ilusión.

Algunos de los métodos o motivos equivocados de meditación pueden mencionarse aquí. Es equivocado:

  1. Meditar sobre el significado superficial y no tratar de penetrar en el significado y la significación más profunda del pensamiento‑semilla.
  1. Usar el pensamiento‑semilla para verificar lo que usted ya conoce.
  1. Reflexionar y meditar sobre el pensamiento‑semilla teniendo en su mente el motivo de usar sus descubrimientos para sus propios fines separativos, o usarlos para atacar y controlar a los demás.
  1. Meditar en un esfuerzo para justificar la realidad de su propio punto de vista, su propia doctrina o dogma, o para probar la superioridad de su línea de pensamiento.

Todos estos son métodos de meditación débil o equivocada.

La meditación no debe efectuarse para satisfacción personal, ni en procura de poder o dominio sobre las voluntades de los demás, sino que deberá efectuarse para hallar las leyes, los principios, las energías detrás de su pensamiento‑semilla, para servicio y liberación de la humanidad, sin interesar cuánto ni de qué modo sus hallazgos contradigan el contenido de su mente inferior o arriesguen su seguridad personal.

La meditación es un gran vuelo rumbo al Infinito, rechazando diaria, semanal, mensual y anualmente todo lo que se conoce y acepta, y entrando en lo desconocido firme y progresivamente. Su máximo motivo deberá ser esparcir vida proporcionada a su estado de realización.

Quienes construyen grandes carreteras saben de los muchos géneros de obstáculos a eliminar. Quienes están familiarizados con el mundo astral conocen el laberinto extraño y caótico que el neófito deberá pasar. El mundo mental tiene también sus icebergs cristalizados, construidos por las mentes a lo largo de las edades. Quienes meditan deberán rechazar con firmeza las viejas formas‑de‑pensamientos, y aspirar a una luz nueva hasta que lleguen al plano en el que puedan tocar las energías del pensamiento de la Nueva Era, del nuevo mundo y del nuevo cielo.

Esto no es fácil porque nuestras mentes están asociadas, a tra­vés de innumerables hilos, con seculares formas‑de‑pensamientos que, en cada nivel, acometen a nuestra mente y reclaman recono­cimiento. Pero si el discípulo es firme en sus esfuerzos, un día pasa la “barrera del sonido” de lo viejo y entra en la libertad del Infinito.

Un verdadero discípulo, al hacer meditación, se libera de su yo inferior, de sus intereses egoístas, de sus modelos estrechos y cris­talizados. Con gran humildad respeta a la luz de cualquier forma, sin estar aprisionado por esa forma, y trata de liberarla para la humanidad única en nombre de la luz única, del amor único y de la existencia única. Así mata a la asesina.

 

 2. Los peligros del astralismo

Este es el peligro en que caen muchos aspirantes bienintencio­nados. Debido a falta de alineación y a bajos desarrollos psíquicos pasados, el aspirante, en el tiempo de la meditación, se desliza den­tro del mundo astral y a través de sus sentidos astrales oye, toca, ve, gusta y huele en el mundo astral, según su inclinación.

El mundo astral es una esfera de fuerzas que actúan y cons­truyen formas sobre los “prototipos” de los deseos. El alcance de los deseos nuestros y del mundo es ilimitado. Pueden mezclarse con sombras positivas y negativas, egoístas y desinteresadas, con amor y odio, con belleza y fealdad, con miedo y valentía.

Nuestro cuerpo astral es un grabador permanente, ya sea que esté dormido o despierto. La mayoría de las grabaciones se hunden en él, y por largo lapso no nos molestan ni dan placer. Pero cuando el aspirante cae en el mundo astral, voluntaria o renuentemente, se armoniza con algunas de estas viejas grabaciones, o tapes, y éstos empiezan a sonar a través de él. Oye voces extrañas o ve sucesos extraños, y demás. Ninguna grabación del mundo astral se vuelve a expresar como fue sino que se mezcla con la fantasmagoría de ese mundo. De esa manera, el hombre puede ser atrapado por la red que se impartiera hace años y años, dando la impresión de que es un poseso. A esto puede añadirse la influencia de aquellas enti­dades que viven en esa esfera, atrapadas por los hilos de hechizos y viviendo en un real infierno de ilusiones.

El mundo astral es un mundo turbulento de movimiento, color, forma, gusto y olor, y quienquiera caiga en esa esfera de fuerzas y formas ilusorias y no se libre de aquélla, pierde su cordura y salud.

En los misterios egipcios, el mundo astral era simbolizado por un río oscuro, y el alma del difunto era protegida en una barca y dirigida al otro mundo, sin permitirle caer en las ilusiones del mundo astral. El mismo misterio se repite en la historia de Ulises y en El Libro Tibetano de los Muertos, e incluso en el libro décimo de La República, de Platón.

Las personas que no desarrollaron el plano mental superior y que no están en contacto con sus Almas entran en el mundo astral como seres dormidos o entidades semiconscientes después de fallecer. Viven en el plano astral como cadáveres flotantes, llevados aquí y allá a través de las ondas creadas por sus sueños. Tales entidades no están allí largo tiempo, sino que entran en la encarnación a través de sus deseos interiores de existencia material.

En los planos astral y mental, el alma humana, según su vigilia, trata de “asimilar en el residuo de las encarnaciones”. Se nos dice que cuando el hombre entra en el plano astral tendrá un breve contacto con el Alma, y a la luz de este contacto puede ser capaz de ver toda su encarnación pasada esparcida frente a él como un mapa; entonces tomará tres decisiones:

una para su cuerpo físico,

una para sus centros etéricos de fuerza,

una para su cuerpo astral y para su medio ambiente futuro.

Usted puede tener consciencia completa en el mundo astral si, mientras estuvo en la tierra, pudo construir su Antahkarana y funcionar conscientemente en el mundo astral. Tal logro le da poder y libertad para entrar en ese plano y, sin ser atrapado, servir a quienes por diferentes razones no despertaron aún o están atrapados en los hechizos astrales. Esto significa que usted no desarrolla su consciencia en el mundo astral tan sólo porque descartó su cuerpo físico; usted no es más sabio que antes.

A veces sucede que, debido a una muerte repentina, alguna entidad que tiene algún grado de desarrollo espiritual está en el mundo astral como un ser semiconsciente. A menudo, piensa que aún vive en el mundo físico, teniendo continuamente la misma experiencia amarga de la muerte. En tales casos, los seres vivos que están conscientes en el plano astral vienen para ayudarle y despertarle, e introducirle en las esferas superiores. Es nuestro desarrollo en la tierra el que determina la posibilidad de continuar nuestro progreso en el lado sutil de la vida.

El plano astral es una trampa real. Sólo quienes, mientras están encarnados, tienen control real sobre la sustancia astral y sobre sus actividades mentales pueden entrar y pasar ese plano sin ser atrapados, porque cualquier deseo, cualquier ansia, o recuerdo, pueden crear formas correspondientes en el plano astral, haciéndoles creer que viven en un mundo real, o que están en un mundo que les da la máxima libertad para tener cuanto quieren. Una vez que esto empieza, el hombre no quiere salir jamás de este mundo, a no ser que la fuente de sus temores empiece también a tomar forma y deformar su felicidad. Y porque las emociones negativas son más ­abundantes que las positivas, la entidad habitualmente termina su vida en el plano astral después de largo tiempo de sufrimiento y regresa a la tierra.

El plano astral no es un principio; es creado por nuestros deseos y hechizos. Cuando nuestros hechizos y deseos astrales desaparecen, no poseemos más cuerpos astrales y no somos influidos por el mundo astral.

El cuerpo astral entra en la existencia cuando la sustancia intuitiva o la sustancia sensible se mezcla con nuestro cuerpo etérico, que atrae a la sustancia sensible a través de sus impulsos y tendencias, y forma deseos y hechizos.

Cuando el cuerpo astral se purifica de todos los hechizos, se convierte en una extensión del plano búddhico y sirve como un vehículo puro de sensibilidad. Ningún hombre puede trabajar en cualquier plano sutil si en su consciencia física no desarrolló su consciencia hasta un grado que conscientemente pueda hacer funcionar en ese plano mientras está en la encarnación física.

Las personas a veces piensan que el conocimiento mental es una garantía de entrada en el mundo mental. Esto no es cierto, si sus aspiraciones mentales no llevan su consciencia hasta el plano mental superior o plano del Alma. Un desarrollado mental inferior avanzado puede incluso construir un muro entre los planos inferior y superior y entonces el hombre no podrá entrar en los planos superiores durante siglos, permaneciendo como un materialista.

El Maestro Tibetano dice:

“Cuando la mente se desarrolla indebidamente y cesa de unirse a lo superior y a lo inferior, forma una esfera propia. Este es el máximo desastre que puede alcanzar a una unidad humana.” [5] También dice:

“En la quinta ronda, en su punto medio, acontecerán ciertas cosas. La quinta Jerarquía ascenderá a su pleno poder. Esto precederá al Día del Juicio y marcará un punto de lucha tremenda, pues el vehículo manásico ‘manas’ (que ellos encarnan) se revelará contra la traslación de la vida dentro (del buddhi). Por tanto se verá en escala racial y abarcando a millones simultáneamente una repetición de la idéntica lucha que enreda al hombre que busca trascender la mente y vivir la vida del Espíritu. Este será el Armageddon final, el kurukshetra planetario y le sucederá el Día del Juicio cuando los Hijos de Manas serán desalojados y gobernarán los Dragones de la Sabiduría. Esto sólo significa que aquellos en quienes el principio manásico es superpotente o subdesarrollado serán considerados como fracasos y tendrán que aguardar un período más apropiado para el desarrollo, mientras que quienes viven la vida búddhica, y en quienes crece más vigorosamente –los hombres espirituales, los aspirantes, los discípulos de varios grados, los iniciados y los adeptos– quedarán para proseguir el curso natural de la evolución en este esquema.” [6]

Se nos dice que una cosa no puede captarse en los mundos sutiles si no se capta aquí en el plano físico. Para nosotros, la principal escuela de aprendizaje es la existencia del plano físico. Si en nuestra consciencia física podemos penetrar en el plano mental superior en los planos intuitivos e incluso superior, entonces, después que dejemos nuestros cuerpos, podremos estar conscientes en esos planos también. Volvemos una y otra vez a construir la línea de comunicación con los reinos superiores en nuestra existencia física.

La entidad desencarnada, después de separarse de la “añagaza” y de los hechizos del plano astral, entra en el plano mental. Aquí pasa un tiempo brevísimo si antes no pudo extender y desarrollar su cuerpo mental. Después de un período cortísimo regresa a la encarnación.

Si es un avanzado, que extendió y desarrolló su cuerpo mental hasta un alto grado, estará más tiempo en ese plano para asimilar sus experiencias mentales, y verá el pasado, el presente y el futuro en un destello de luz. Así, la consciencia de una existencia continua penetrará lentamente en la consciencia cerebral, cuando él “va y vuelve”.

Se nos dice que sólo los discípulos e iniciados, que están men­talmente orientados y mentalmente enfocados, no entran en el plano astral sino que entran directamente en el plano mental.

Si es un iniciado de alto grado, entrará inmediatamente en el plano búddhico, y quizá “no salga más”.

He aquí por qué recalcamos en estos capítulos los peligros del astralismo y del psiquismo inferior, que en su mayoría son hechizos e ilusiones que nos atrapan y no nos dejan continuar nuestro sendero rumbo a la liberación mayor.

En la Enseñanza del Agni Yoga, la cita siguiente nos da mucho para pensar:

“Recuerde que se dijo que es casi imposible adquirir una consciencia nueva en el Mundo Sutil. Por tanto, en la vida terrestre debemos sembrar las semillas de la aspiración que en el Mundo Sutil podrán transmutarse en conocimiento.” [7]

El mundo sutil refiérese principalmente al mundo astral. El mun­do astral es una esfera de un género especial de sustancia que responde inmediatamente a todas nuestras voliciones, pensamientos, aspiraciones o impulsos. Una vez que usted entra en él, ve que se forman y disuelven rápidamente muchos coloridos acontecimientos según sus innominados impulsos, aspiraciones, pensamientos y voli­ciones, que están en cambio y movimiento continuos y en varias intensidades. Todo lo que usted ve es la respuesta de su sustancia astral, que refleja sus deseos, impulsos, sueños y modificaciones mentales. La parte cómica de esto es que usted no se da cuenta de que cuanto ve o experimenta es su creación, su propia expresión, que a veces se convierte en el vehículo de las entidades astrales, que representan una obra o comedia ilusoria para usted, para hechizarle y atraparle aún más.

Este mundo puede perder su dominio en quienes generan fuertes aspiraciones en el plano físico. Estas aspiraciones los impulsan a gran velocidad a través del mundo astral, y los hacen tomar rumbo hacia los planos mentales superiores.

Una vez que nuestras aspiraciones son de orden superior, nuestros hechizos e ilusiones perderán su poder de encantamiento, y nuestras experiencias en cualquier nivel se convertirán en conocimiento, debido a nuestra persistente luz de la consciencia. El peligro más común que afronta el aspirante que no aprendió las lecciones de alineación es caer en este mundo astral y oír las muchas voces de los habitantes de esa esfera, cuando intentaba penetrar en el mundo mental superior. Con estas voces se toma contacto durante la denominada “meditación” y a veces se las oye en otras ocasiones, causando mucha angustia, miedo o goce al escucha; las voces le dan diversos consejos y de esa manera desorientan al aspirante, pues las entidades que se hallan en este plano son principalmente hechizadas.

Para impedir tales fenómenos y experiencia, que pueden conducir a uno a horribles consecuencias físicas, la persona deberá entrar en meditación en una escala en gradiente, como se muestra en el Capítulo V. Algunos aspirantes que cayeron en tal trampa piensan que la voz que oyen es la voz interior y verdadera, y obedecen ciegamente, hasta que ven que es demasiado tarde para que escapen. Su cerebro se debilita cada vez más, su sistema nervioso se destroza, y pierden su contacto con la realidad.

Para discriminar entre tales voces y la voz verdadera uno deberá usar la razón pura. Deberá saber que la verdadera voz interior del YO REAL nunca fuerza, nunca exige, nunca halaga, nunca dice nada para aumentar las vanidades de una persona ni el hechizo de su ser importante. Asimismo, nunca sugiere negatividad, separación y miedo. Favorece el bienestar grupal, la unidad, el sacrificio, el deber, el trabajo y la responsabilidad grupal; apunta hacia lo amorfo. Da alegría, energía y voluntad‑hacia‑el‑bien.

Otros ataques pueden llegar a través de los demás sentidos del aspirante en forma de apariciones, olores, etc. Y la acción más protectora en tales casos es detener toda meditación y mantenerse ocupado con libros científicos, como química, física, geometría, álgebra y demás, efectuando serios estudios sobre estos temas, hasta que la consciencia se enfoca en el plano mental, y se remienda el desgarro de la tela etérica que conduce al neófito al mundo astral.

En el futuro, cuando el hombre está listo para funcionar en los planos mentales superiores, estudiará el mundo astral. Incluso osará entrar en él a fin de rescatar a aquellas almas que se deslizaron en él debido a su ignorancia e intereses erróneos y prematuros.

 

3. El peligro de la sobreestimulación

La sobreestimulación ocurre cuando:

  1. a) Hay un exceso de energía que fluye hacia adentro.
  1. b) Los vehículos del hombre no tienen el grado necesario de purificación.
  1. c) El hombre no tiene una salida apropiada para el servicio.

La energía excesiva ocurre cuando el aspirante toca prematuramente niveles altamente cargados de los planos astral superior, mental superior e intuitivo. Puede tocar estos niveles repitiendo poderosos mantrams, mediante la ingestión de drogas, la realización de ejercicios respiratorios, la práctica de largas meditaciones, la concentración de su mente en ciertos centros, el uso prematuro de ejercicios de visualización, y la meditación sin obedecer las antiguas reglas y sin tener dentro de él las condiciones correctas.

Esta inundación de energías puede estimular el centro sexual, el plexo solar, los centros del corazón o la cabeza, o cualquier centro, y causar problemas psicológicos y físicos. Si los centros debajo del diafragma son estimulados, crean principalmente problemas en sus relaciones sociales, más trastornos y hechizos orgánicos. Si se sobreestimulan los centros del corazón y de la garganta, tendremos principalmente problemas de salud, más complicaciones e ilusiones religiosas e ideológicas. Si se sobreestimula nuestros centros de la cabeza, usualmente tendremos problemas psicosomáticos y horribles complicaciones mentales, problemas de salud y maya.

Es necesario para el estudiante ir lentamente, preparando y cambiando sus vehículos mediante luz de sol y prana, mediante dieta apropiada, mediante una vida de amor, belleza, benevolencia, y mediante una vida de altos ideales y grandes visiones. Una vez purificados los vehículos, podrán contener la ardiente energía que entra, y se volverán radiactivos y rítmicos en sus expresiones.

En las escuelas ocultas de meditación, los maestros no permiten que un hombre medite o siquiera habite mentalmente en altas ideas si ven que el aspirante tiene emociones negativas, pensamientos separativo y baja vitalidad. Bajo estas condiciones, la meditación saca más energía ardiente que estimula el pensamiento separativo y las emociones negativas, o las semillas de la perturbación en los cuerpos etéricos o astrales. Las escuelas ocultas tratan, mediante varios ejercicios físicos, emocionales y mentales, de curar y purificar los vehículos y plantar una alta visión en los corazones de los aspirantes antes de que empiecen a ser instruidos en los secretos de la meditación oculta.

En estos días, la repetición de mantrams causa mucha sobreestimulación, especialmente en nuestros jóvenes que tienen gran aspiración y motivos puros y no tienen la preparación necesaria en los niveles mentales para estar en medio de las ardientes energías que entran, liberadas a través de su cántico. Mediante la repetición de mantrams el aspirante crea colores y formas sutiles en el mundo subjetivo, que atraen ciertas energías y algunos devas, ángeles y huestes celestiales.

El Maestro Tibetano dice:

“Hasta que la facultad interior de la clarividencia esté algo desarrollada, este conocimiento de los mantrams permanece prácticamente inútil y puede ser una amenaza.” [8]

También dice:

“El desarrollo de la intuición por medio de la aspiración, esfuerzo, fracaso y renovado esfuerzo que termina en buen éxito es de lejos más provechoso para el Ego que los rápidos resultados provocados por el uso del sonido.” [9]

Estas energías y los contactos usualmente inconscientes sobre­estimulan los impulsos y tendencias ciegos, los hechizos e ilusiones, y eventualmente el aspirante se halla en una situación desconcer­tante.

Uno no deberá engañarse con los efectos superficiales. El pe­ligro empieza muy lentamente y usted no lo siente, pero de repente ve que está bajo el control de fuerzas físicas, emocionales o men­tales. Ve que aumentan tremendamente sus impulsos sexuales. Ve que se vuelve negativo e irritable. Ve que se vuelve muy crítico, egoísta e impositivo, o mortalmente indiferente e insensible.

Los mantrams también se usan para aquietar la mente e invocar la paz. Mediante la repetición de mantrams podemos crear real­mente paz. Nuestros hermanos hindúes, las iglesias orientales y católicas usan a menudo mantrams. Pero en ello hay un gran peli­gro. Mediante la repetición de los mantrams, usted puede poner su mente en un trance hipnótico, y en este trance muchas suges­tiones hipnóticas pueden entrar en su mente sin que usted lo note.

Mediante el uso de estos mantrams usted puede también esta­blecer comunicación astral‑intuitiva y sentirse elevado, pacífico y alegre. Pero la elevación, la paz y la alegría ilusorias no le ayudan. Cuando la energía del nivel intuitivo se derrama dentro del cuerpo astral, sus hechizos se vuelven más sobreestimulados, activos y dominantes.

La meta de la meditación no es crear una mente dormida sino crear una mente purificada, extremadamente bien organizada, sen­sitiva y bien entrenada de modo que un hombre pueda usarla como un faro y como un transmisor de impresiones superiores al mundo de los hombres.

La mente no deberá ser puesta en inactividad o en blanco. Esto lleva a una inhibición de las ondas o formas del pensamiento que circulan en la atmósfera mental. Se congelan, por así decirlo, y se corta del cerebro el fluido circulante de energía vital. Esto causa gran fatiga, que se expresa en debilitamiento de la memoria y de una vida creadora. La mente no se controla a través de la inhibición sino mediante la transmutación y la transformación. A través de la meditación correcta, el contenido de la atmósfera mental se sublima y atraviesa un proceso en fusión en el que las viejas formas cambian en sustancia energética que se usará para construir formas más avanzadas que sirven a ideas mayores, pensamientos mayores y metas mayores.

Aquietar la mente en la meditación no significa tirar de las rien­das del caballo (las actividades mentales), y hacerlas quedarse quietas. Por el contrario, aquietar, la mente significa elevar su vibración tan alto que ninguna corriente de pensamiento inferior o impresiones emocionales y físicas la alcance; pero sólo las ideas, impresiones y formas‑de‑pensamientos de orden altísimo son registradas por ella, debido a su extrema polarización hacia los mundos superiores.

 

 4. El peligro del desaliento

La meditación aumenta nuestra aspiración y nos revela lentamente nuestras posibilidades futuras:

La Belleza que puede ser nuestra.

El Poder que puede estar bajo nuestro mando.

El Amor que puede penetrar en todo nuestro ser y expre­siones.

Y así una gran visión empieza a construir dentro de nuestras almas, llenando nuestros corazones con alegría y éxtasis.

Por el otro lado, la creciente consciencia interior toma conocimiento también de otro hecho, el hecho de! mundo de la personalidad, el hecho del pasado, el hecho de las condiciones presentes, y la incertidumbre del futuro. Y el aspirante, en vez de empeñarse rumbo al futuro, en vez de pararse sobre los errores pasados y desechar los recuerdos de los fracasos pasados, se identifica con sus yo pasados, con los errores pasados; usándolos como sus criterios, contempla su estado actual de inmadurez, incoherencia y fracaso. La belleza del futuro desaparece lentamente en las niebla: y nubes del pasado y del presente; el aspirante renuncia eventualmente al espíritu de desapego y al empeño hacia el futuro, y cae en el mar oscuro del desaliento y la desesperanza. Ve sus limitaciones, sus obstáculos kármicos, las feas condiciones negativas de su medio ambiente, y los motivos destructivos o egoístas de sus semejantes. Se dice: “La visión es demasiado grande. ¡Soy tan débil! Las condiciones del mundo no son apropiadas para tal tarea. El pasado exige demasiado, y mi deuda es pesada…” y cae en la inercia.

Este peligro no es el resultado directo de la meditación, sino que es el efecto de las energías de alto nivel liberadas a través de la meditación cuando toman contacto con nuestros sucios vehículos de la personalidad. La mayoría de estas energías crea un resultado inverso en la personalidad, si esa personalidad no pasó a través de una disciplina y purificación extremas en las que pueden usarse muchos pulsadores para eliminar las actividades negativas. Los recuerdos pasados del individuo, los fracasos del presente, y la incertidumbre del futuro no pueden tener efecto sobre un discípulo cuya consciencia está enfocada en los niveles del Alma. Él no se ocupa de su pequeño yo y sus asuntos, sino que se orienta altamente hacia el Plan y está extremadamente ocupado sirviendo al Plan.

Tal hombre puede estar seguro de que la luz creada por la meditación revelará todo en su naturaleza sin causar desaliento alguno, y creará nuevo coraje y un nuevo espíritu de audacia para vencer todos los obstáculos en su Sendero. El aspirante puede hacerse un gran servicio si, antes que caiga en tal estado de desaliento e inercia, decide:

a) No renunciar al Sendero debido a sus virtudes o errores pasados y fracasos presentes.

b) No identificarse con sus reacciones de la personalidad sino trabajar para el Plan con lo mejor que tiene.

c) No tomar decisiones cuando está en un estado de depresión o inercia, confiando en que las nubes se dispersarán mañana y que el sol surgirá de nuevo con su plena belleza.

d) Continuar viendo la parte brillante del Sendero, y animarse con el mínimo buen éxito que tiene al servir al Plan.

e) Observarse desde el nivel del Alma o desde el nivel del Infinito.

f) Dar unos pocos días de descanso a su cuerpo, emociones y mente en las montañas, o a orillas del mar para recuperar su vitalidad y coraje perdido. Tales días de retiro deberán dedicarse a leer las vidas de los grandes héroes, santos y Maestros, o deberán usarse sólo para renovación física, emocional y mental.

  

 5. Esto puede llamarse el Peligro del Desequilibrio

La meditación crea gran aspiración y ardiente devoción a grandes ideas y grandes visiones. El aspirante es a menudo atrapado dentro de estas altas alas y olvida su vida de deber, su vida de obligaciones diarias y responsabilidades kármicas. Tal sendero condúcele eventualmente rumbo al egoísmo espiritual, al orgullo y la soledad.

La vida espiritual es una vida dual y el aspirante exitoso es el que puede mantener el equilibrio entre estas dos líneas: la vida de las visiones, ideas y bellezas espirituales, y la vida de los deberes, obligaciones y responsabilidades diarios nunca envolviéndose tan profundamente en sus aspiraciones superiores que olvide sus necesidades primarias y las necesidades de quienes están kármicamente asociados con él.

La vida espiritual es un fuego creciente. Este fuego deberá ser manejado cuidadosamente y con gran cautela. Deberá mantenerse el equilibrio también entre las energías que entran y el servicio que sale, y entre las condiciones de los cuerpos y el medio ambiente presente. El sabio aspirante deberá efectuar el trabajo de transmutación lentamente y en una escala en gradiente. Deberá invocar un poco de energía y aguardar que los cuerpos se ajusten y respondan correctamente. La cantidad de la liberación de las energías espirituales deberá ser proporcional a la capacidad de sus cuerpos y a la tarea a realizar en la vida diaria de sus obligaciones y responsabilidades. Deberá conocer que la vida espiritual no es una vía de escape sino una batalla en la línea del frente de la vida para transmutar, transformar y transfigurar su vida personal, social y global, y en medio de la labor diaria pagar sus deudas kármicas y expresar sus visiones supremas y su espiritualidad alcanzada.

El noble sendero medio del Buda no es una aquiescencia entre los vicios y las virtudes, entre los pares físicos, emocionales y mentales de opuestos, sino que es un acuerdo entre las energías que entran y el campo del deber y del servicio. Es el sendero del equilibrio supremo.

De manera que la meditación deberá manejarse como una parte de nuestra vida diaria. En toda nuestra actividad, de nuestra expresión y de nuestras relaciones tiene que estar presente la meditación, no como un objeto por sí sino como factor vital en todas nuestras empresas. Un físico, un ingeniero, un artista, un comerciante, un maestro, un zapatero o cualquiera pueden hacer un trabajo mejor y pueden tener mejores relaciones si, por un breve tiempo cada día, se abren a la guía divina, al amor y energía de su Alma.

Así aprende que la meditación le mantendrá dentro del campo de batalla de la vida, y que esto no se hace para crear un sendero de escape. Si usted hace meditación diaria pero no realiza mejor su trabajo diario, y si sus relaciones sociales y demás no se vuelven más armoniosas, hay algo equivocado; es mejor detener la meditación y averiguar la causa real.

Algunas personas, después de hacer meditación durante unos pocos años, desarrollan un complejo de superioridad. “Son mejores”. “Conocen mejor”, y tienden a aislarse y recogerse en el castillo de sus vanidades. Por el contrario, en la meditación oculta logramos más unidad con más comprensión y nos acercamos, más que nunca antes, a nuestros semejantes y al principio supremo.

 

 6. El peligro de la atrofia

A veces sucede que la “meditación” cristaliza las formas‑de‑pensamientos del aspirante hasta un grado tal que se vuelve prisionero de su propia creación en el plano mental, y corta su relación con, su vida física y emocional. Está en un estado de abstracción mental, en un estado de agitación mental, que saca todas las corrientes mentales y corta gradualmente las corrientes vitales que van a la naturaleza física y emocional del hombre. Como resultado de esto, las vidas físicas y emocionales se debilitan lentamente cada vez más, y muestran señales de degeneración y decadencia.

La finalidad del Alma es establecer un sendero firme de desarrollo para cada átomo de los cuerpos físico, emocional y mental, liberando su luz latente y convirtiéndolos en avenidas de experiencia, avenidas de conocimiento, amor y sacrificio, de modo que el SANTO CÁLIZ se llene eventualmente con la esencia producida por las actividades de todos estos cuerpos. Cada cuerpo hace su contribución al CÁLIZ y esta contribución no puede completarse si se descuida alguno de los cuerpos.

El sendero del desarrollo esotérico es para todos nuestros cuerpos de modo que eventualmente forman un instrumento bien construido, con siete cuerdas armonizadas entre sí, listas para que el Maestro interior toque sus canciones cósmicas.

Este es el significado de la continuidad de la consciencia: la Chispa interior está eventualmente consciente de todos los niveles a través de los cuales Ella puede expresarse, porque a través de una labor secular se purificaron y armonizaron con la orden del Fuego Central en el hombre.

 

 7. Los peligros del bajo psiquismo

Algunas personas usan la meditación para desarrollar poderes psíquicos. Este es uno de los máximos peligros. Los verdaderos poderes psíquicos son el resultado natural de la iluminación, de la expansión de consciencia, de mayor conocimiento, y de una vida de servicio dedicado.

Los maestros ocultistas nos aconsejan no jugar con los centros etéricos usando ejercicios respiratorios, entonando mantrams, o concentrándonos en el fuego de kundalini para elevarla por la columna vertebral al intentar desarrollar poderes psíquicos.

Hay dos clases de psiquismo, el inferior y el superior. El psiquismo inferior es el resultado de un alma humana en desarrollo que está llena de maya, de hechizo y de ilusión. ¡No es una señal de espiritualidad!

El psiquismo inferior entra en la existencia usualmente cuando el alma humana en evolución se expresa a través de la parte inferior del centro del plexo solar, que está conectada inmediatamente con el mundo astral. Como consecuencia de esta conexión, inician su existencia la clariaudiencia astral y la clarividencia astral, la escritura automática, la mediumnidad, y demás. Después, las entidades que se hallan en el mundo astral, principalmente las retrasadas u oscuras, entidades que regresan a la encarnación o algunas entidades que son orientadas por la buena voluntad para ayudar a la humanidad, tratan de comunicarse con el plano físico a través de personas que son psíquicas y están en estrecho contacto con el mundo astral.

Estas entidades, usando la capacidad de clarividencia, de clariaudiencia, de mediumnidad y de sensibilidad astral del sujeto, pasan varios mensajes a través de éste cuando está despierto o dormido. La mayoría de estos mensajes están llenos de hechizo; son destructivos y desorientadores. Algunos son buenos pero superficiales. Otros están llenos de contradicciones.

La cuestión importante es que, muy a menudo, estos “canales” son usados por fuerzas oscuras para introducir al sujeto en el sendero involutivo, en actos dañinos para sí y para los demás. He ahí por qué los Maestros de la Sabiduría nos aconsejan expandir (nuestra consciencia para servir a la raza y no tratar de hacer conexión alguna con el mundo astral. También rechazan muy vigorosamente la mediumnidad, porque a través de ella muchas fuerzas malas y negras pueden entrar en contacto con movimientos que se dedican al bien común y los envenenan, creando desunión e indecible sufrimiento.

El Maestro Morya, hablando de los médiums, dice:

“Un médium es tan sólo la posada de los embusteros desencarnados.” [10]

Los maestros esotéricos rechazan la mediumnidad, pues en esos fenómenos no está envuelto el cuerpo mental y, con el cuerpo mental, el Alma es por tanto puesta a un lado. Esto crea un sendero fácil para que las entidades inferiores entren en contacto con el mundo físico y descarríen a las personas conectadas con los fenómenos.

Las personas que trabajan para los Maestros no pueden llamarse médiums; son iniciados que lograron tomar contacto con sus propias Almas y luego con su Maestro, y porque construyeron el Antahkarana [11] pueden ver cosas a la luz de su Maestro, y en ocasiones pueden expresar la Enseñanza o el mensaje que sus respectivos Maestros les dieron en consciencia vigil o en ashrams subjetivos.

Los Maestros buscan personas intelectuales, no médiums inconscientes sino personas altamente entrenadas para construir puentes entre los mundos subjetivo y objetivo.

La mayoría de los médiums dan sus cuerpos a alguna entidad desconocida, y después la entidad empieza a usar el cuerpo del modo que quiere. A menudo tal mediumnidad crea un gran daño al sujeto y a su medio ambiente.

Hay un modo superior de prestar el cuerpo a un gran Ser que quiere cumplir algún servicio destacado para la humanidad. Tal modo de prestar el cuerpo requiere por lo menos un Iniciado del tercer grado, que haya construido el Antahkarana y sepa qué está haciendo. [12]

El psiquismo inferior se experimentó predominantemente en las civilizaciones lemuria y atlante, y nosotros, como raza, le dejamos detrás y ahora progresamos hacia el psiquismo superior. Una vez que el psiquismo superior se abra y el hombre sea amo de sus poderes, podrá usar el psiquismo inferior también para tomar contacto con diferentes niveles y fuerzas de la existencia y usarlos para la evolución.

El peligro del psiquismo inferior es que el sujeto se hechiza y piensa que todo lo que recibe es la verdad absoluta, y que él es un elegido que debe conducir y guiar ala gente a cualquier costa.

El psiquismo inferior, si se continúa, puede dañar completamente al cuerpo físico a través del desequilibrio de las diversas glándulas con las que el psiquismo inferior trata. También conduce a la insania y a varios desórdenes mentales. Muchísimos seudolíderes y seudoprofetas y los que proclaman ser maestros o grandes iniciados son productos de tales condiciones. En realidad son víctimas bienintencionadas de fuerzas liberadas e impulsos despertados y de entidades posesoras sobre las que no tienen el más leve control.

En el pasado, especialmente en el período atlante, los poderes de clarividencia y clariaudiencia eran funciones normales, porque los hombres generalmente estaban polarizados o enfocados en el mundo astral. Pero en la raza presente, lo más importante a desarrollar es la naturaleza mental. Cuando la naturaleza mental inferior se desarrolla debidamente y el hombre empezó a extenderse hacia planos mentales superiores o reinos del Alma y se dedica a una vida espiritual, entonces empieza a expresarse el psiquismo superior. Antes que suceda esto, cualquier esfuerzo para desarrollar o revivir el psiquismo inferior es un desplazamiento hacia atrás, involutivo, y eventualmente conduce a sus víctimas a los manicomios.

Los métodos más potentes de protección pueden resumirse como sigue. En el caso de cualquier experiencia psíquica el aspirante:

  1. Deberá tratar de mantener su serenidad.
  1. Deberá mantener una actitud neutral e indiferente hacia cualquier género de mensaje u orden.
  1. No deberá dar reconocimiento alguno a las comunicaciones, no deberá morar en ellas, ni pasarlas a otros.
  1. Deberá volver su atención hacia algún tópico altamente mental.
  1. Deberá detener su meditación durante un lapso.
  1. Deberá tener un período de descanso en la naturaleza, con trabajo físico liviano. Pero si siente que está poseído, entonces deberá dedicarse a un trabajo físico pesado, porque los oscuros odian el trabajo y odian las emanaciones del trabajador.
  1. El Maestro Morya sugiere el uso de aceite de eucalipto, unas pocas gotas ingeridas diariamente con agua o masajeadas en la piel. También recomienda el té de valeriana, la leche caliente, la menta, el almizcle, y dice además que “grande es el poder curativo de la emisión de gratitud.” [13]

El psiquismo superior es el poder del Ángel Solar. La meta del alma humana es desarrollarse hasta un grado tal que se funda con el Ángel Solar a través de un matrimonio místico. Los pasos que conducen a este matrimonio comprenden la ciencia de la meditación. “Antes que el alma pueda comprender y recordar, deberá unirse con el Orador Silencioso, tal como la forma a la que se amolda la arcilla primero se une con la mente del alfarero.” [14]

Cuando procede la fusión del alma humana con la luz interior, el psiquismo interior desaparece y empieza el psiquismo superior.

El psiquismo inferior aparece cuando la luz del alma humana en evolución pasa a través de hechizos, ilusiones y maya y se enfoca prematuramente en ciertos centros etéricos cuya respuesta crea el psiquismo bajo; entonces se lo usa grandemente para satisfacer los hechizos, ilusiones y los impulsos ciegos del hombre.

Cuando el alma humana en evolución se acerca más a la pureza del Ángel Solar, limpiándose proporcionalmente de su maya, hechizos e ilusiones seculares, y ganando el control sobre sus vehículos, los poderes psíquicos superiores empiezan a resplandecer. El primer poder que empieza a manifestarse es la respuesta intuitiva a las ideas. El discípulo refina su mente a través de la meditación y la disciplina, y entra en contacto con las grandes ideas, que transportan una energía de alto voltaje a su organismo y fuera de su medio ambiente.

A través de esta respuesta intuitiva, el peregrino está sobre sus pies y se comunica directamente con el mundo de las ideas y prototipos, y debido a esto puede discriminar entre lo verdadero y lo falso.

El Señor Buda se refiere a este poder cuando dice:

“No debemos creer en una cosa dicha por el mero hecho de haber sido dicha; ni en las tradiciones porque las hayan transmitido desde la antigüedad; ni en los rumores como tales; ni en los escritos de los sabios, porque los sabios los hayan escrito; ni en las fantasías que podamos sospechar que nos fueron inspiradas por un Deva… ; ni en inferencias extraídas de alguna suposición fortuita que hayamos hecho; ni debido a lo que parece una necesidad analógica; ni en la mera autoridad de nuestros profesores o Maestros. Pero hemos de creer cuando la escritura, la doctrina o la expresión sea corroborada por nuestra razón y consciencia. ‘Por esto… os enseñé que no creáis meramente porque habéis oído, sino que cuando creáis por vuestra consciencia, entonces actuéis consecuente y abundantemente’.” [15]

El segundo poder es la sensibilidad a las impresiones provenientes de un Gran Maestro, o de un gran centro o ser. Esto significa que el discípulo está bastante libre de las perturbaciones del yo inferior, y bastante organizado y equipado para atrapar los mensajes provenientes de las fuentes superiores, a través de los éteres superiores, y puede recibirlos, descodificarlos, tenderlos e irradiarlos a través de las formas apropiadas de la expresión creadora. A través de este poder psíquico, un discípulo puede convertirse en un canal para las grandes energías y grandes mensajes de los Seres sublimes. Así se reconocen los grandes acontecimientos y se gana una discriminación más profunda dentro de los misterios de la evolución.

El tercer poder es la recta observación de la realidad sobre el plano del Alma. A través de este poder el hombre puede ver las cosas como son. La mayoría de nosotros ve las cosas de modos retorcidos, deformados, distorsionados, y así nuestras reacciones y actitudes no se basan en la realidad sino en las distorsiones. Con este poder el hombre puede observar la realidad subjetiva detrás de las formas o acontecimientos deformados, distorsionados y retorcidos. Por ejemplo, un niño le cuenta una historia deformada pero usted puede ver a través de ella y tener un vislumbre de la historia real, que se expresa de modo distorsionado debido a la inadecuación del canal o a la interferencia de varios motivos u obstáculos. Un hombre basa su vida sobre la realidad cuando tiene este poder. Tal hombre atrae confianza, fe, dedicación y gran amor.

El cuarto poder se llama rápida respuesta a la necesidad real. Este es un gran poder psíquico con el que el hombre ve a través de su corazón la necesidad real de su semejante. Este poder es el resultado de la intuición y la inteligencia. A través de la intuición él ve directamente la necesidad, aparte de los trastornos de la personalidad y los deseos del sujeto, y con la inteligencia responde apropiadamente en la dosis correcta, en el tiempo correcto, y a través del medio correcto.

Es con este poder de rápida respuesta a la necesidad que se presta un servicio real y un prójimo es conducido hacia la luz interior. La palabra “rápida” tiene aquí profundo significado, es casi un reconocimiento y una respuesta casi inmediatos y directos que son impulsados desde el nivel del Alma sin crear reacción o fricción alguna en la personalidad. Una vez vencida la reacción de la personalidad, los poderes psíquicos verdaderos empiezan a funcionar.

El quinto poder se llama la manipulación correcta de la fuerza. Usted tiene su fuerza física, sus fuerzas emocional y mental, su dinero, su posición, su talento, y demás. Todas éstas son sus fuerzas. ¿Cómo las usa? ¿En qué nivel? ¿Rumbo a qué meta? La palabra clave es la manipulación correcta. Todas estas fuerzas han de usarse para los fines del Plan Divino, para el ciclo y la edad dados. Y para hacer esto, usted necesita la gran luz del Alma, y necesita ser un Alma antes de que pueda realmente manipular la fuerza correctamente.

El logro de un hombre es igual a los modos y grados en que manipula las fuerzas de su naturaleza y las fuerzas bajo su influencia. El uso correcto le conduce a más desarrollo y más servicio; el uso incorrecto aumenta su dolor y acumula karma oscuro para sus vidas venideras. Correcto significa aquí adaptado a la meta, con gran comprensión de la naturaleza de las fuerzas, comedido con el Plan y el ciclo, manipulado con gran estilo, método y belleza. Esto introduce al discípulo en más poder, y eventualmente se convierte en una estación de fuerzas, manejadas y manipuladas correctamente para la liberación de su grupo, nación y humanidad.

Un psíquico verdadero es un hombre que tiene control sobre sus poderes. Una vez que el poder le controla, se convierte en un psíquico inferior, porque se manifiesta a través de un mecanismo desintegrado, como música tocada a través de un instrumento que está fuera de todo. Los poderes del Alma, la belleza del Alma, las energías del Alma no podemos recibirlos a menos que nos preparemos y elevemos hasta el nivel del Alma. Todos los poderes psíquicos son inherentes a nosotros, y se desarrollan cuando avanzamos por el Sendero de la Evolución.

El sexto poder es la verdadera comprensión del elemento tiempo. Este es uno de los destacados poderes de un iniciado: el tiempo. ¿Cuándo? ¿Cuánto tiempo? La mayoría de nuestros errores caen dentro de esta categoría. Empezamos las cosas correctas en el tiempo equivocado, y fracasamos. Por ejemplo, usted planta algunos árboles en la estación equivocada y se mueren. Y así como está mal plantar un árbol en el tiempo equivocado, también está mal decir una palabra en el tiempo equivocado, escriba una carta, o empezar un trabajo en el tiempo equivocado. Usted puede tener grandes ideas, grandes visiones, grandes decisiones, pero fracasará en todas éstas si no tiene el sentido del tiempo apropiado. “La comprensión del elemento tiempo” hace que usted haga lo correcto en el tiempo correcto, durante la duración correcta, y cuando todos los factores estén en sus relaciones correctas para permitir que se cumpla su objetivo. Esta es la sincronización correcta de todos los factores favorables para llevar su flecha hasta el blanco.

El séptimo poder del psíquico verdadero es la polarización mental. La polarización mental significa que todas sus expresiones y actividades son controladas por el plano mental superior y calificadas por la inteligencia, el amor y el poder. La unidad de la consciencia se polariza en tal esfera de tensión y no la distraen los atractivos e impulsos comunes.

A veces, durante el día, es muy bueno detenerse y preguntarse: “¿Cuánto viví hoy en polarización mental, en pensamiento creativo, en reflexión sobre ideas abstractas o universales, sobre grandes planes, visiones, sobre belleza, verdad, bien, y cosas por el estilo?” La mayoría de nosotros puede polarizarse mentalmente sólo dos o tres minutos diaria o semanalmente… para ser optimista. El resto del tiempo estamos perdidos en las emociones vulgares y los deportes mentales inferiores. Un hombre verdaderamente psíquico es quien vive en la mente superior; observa todo desde ese punto superior de realización, y controla sus asuntos diarios a través de la inspiración de esa gran polarización. Así es una energía penetrante, una energía sintetizadora y analizadora, y puede evitar caer en el sueño o en los estados oníricos de la mente, o hipnotizarse, o perderse en la inercia física, en el hechizo emocional o en las ilusiones mentales. En cualquier tiempo que usted hable con tal hombre se inspira, eleva e ilumina porque él está enfocado en la mente superior, en la luz del Alma, y le atrae magnéticamente a su nivel; se convierte en un “sendero por el que los hombres pueden triunfar.”

El octavo poder psíquico es la aspiración ardiente. La aspiración es un anhelo ardiente de ser lo que usted es realmente, en su esencia más recóndita. Este poder le orienta hacia el Infinito, hacia el espacio, y le ayuda a vencer gradualmente todos sus obstáculos y superarse en cualquier nivel dado. La aspiración es la respuesta a la energía del gran Imán Cósmico, que llama a su hogar a todos los peregrinos que están en el camino. Todas las bellezas se crean en el sendero de la aspiración ardiente.

El noveno poder es la lectura simbólica. Esta es la capacidad de ver la realidad detrás de los acontecimientos, movimientos, símbolos, sucesos, palabras y frases. Todo es un símbolo, y expresa un motivo, una causa, y a través de este poder usted puede ver ese motivo, esa causa, y la dirección que toma. Usted lee el corazón, la mente, el espíritu, penetrando a través de todas las expresiones. La forma externa, el color, la cobertura no podrán engañarle. Usted ve a través de estas “formas”, toca los motivos y las causas, y reacciona y los maneja en consecuencia.

El décimo poder es la devoción hacia el yo superior. Un hombre psíquico real es quien tiene gran devoción por el “yo superior” en él mismo, en los demás, en el planeta, en el Cosmos, y por la Gran Vida que abraza al todo. El yo superior es la fuente de toda belleza, de toda libertad, de todo amor, armonía, música, color y compasión.

“¿Cómo podré ser uno con él, irradiarlo y vencer todo sentimiento de separatividad?” Este es el empeño del discípulo. Tiene el poder de la devoción pura. No la devoción emocional, sino una atracción extrema hacia el Uno: en cada hombre y en el todo mayor. La hermandad es la expresión de este poder. Imagine qué sucedería si cada hombre reconociera y adorara al “yo superior”, al valor máximo en cada hombre…

Extienda su devoción al yo superior grupal, al yo superior nacional, al yo superior global, ¡al yo superior solar y cósmico! La devoción es un empeño activo rumbo a la unidad, la unidireccionalidad, la concentración. Este es uno de los poderes psíquicos del discípulo en evolución.

El undécimo es la continuidad de la consciencia, un estado de consciencia en el que usted está consciente en todos los niveles de la mente, y de los planos superiores e inferiores.

El duodécimo poder es la comunicación consciente con su Maestro y la lista no termina aquí. Estos poderes se extienden y desarrollan cuando usted vive una vida de meditación verdadera y una vida de servicio sacrificatorio. Un verdadero discípulo sirve y ama, y naturalmente se extiende, como lo hacen los pétalos de los lirios en los campos.

 

 8. El peligro de la imbecilidad

Este peligro está conectado con el cerebro, y puede llamarse el peligro de la imbecilidad. Es primeramente el resultado de nuestra prisa. Queremos cambiar nuestra naturaleza en un tiempo muy breve, una naturaleza que hemos estado construyendo durante siglos indecibles. Queremos ser iluminados, sabios, poderosos, sanos y transfigurados. Todos éstos son buenos deseos, o aspiraciones, pero la obra oculta debe efectuarse lenta, coherente y sabiamente. Debemos dar tiempo a las células y átomos de nuestros cuerpos para que se ajusten a las nuevas energías que entran, a las nuevas ideas, nuevas visiones y nuevos ritmos o si no se romperán, quemarán, sobreestimularán o congestionarán y crearán grandes trastornos psicosomáticos y físicos, que empezarán con desasosiego, depresión, fatiga, y que conducirán a la insania y la imbecilidad.

Si en cualquier tiempo el aspirante se siente cansado, deprimido; si no puede dormir bien; si está nervioso, o siente fatiga, inercia, somnolencia, y no quiere leer, investigar, trabajar; si está en una pesada disposición anímica de pereza; deberá detener inmediatamente su meditación, demorar sus aspiraciones espirituales, y tratar de averiguar las causas de su condición general.

  1. Se nos dice que una de las causas es la devoción mística: cuando el aspirante trata de “elevarse para pugnar rumbo a la meta”, “de llegar hasta el Alma”, o “hasta la amada visión del Alma, hasta el Señor”, y así sucesivamente. Cuando este género de meditación aspiracional se hace durante largo tiempo con intensidad, causa la elevación o surgimiento de los vehículos sutiles, incluyendo el etérico, fuera y encima de la cabeza. Esto produce un anclaje demasiado flojo del cerebro etérico en el cerebro físico. Esta condición se extiende por todo el cuerpo físico y eventualmente el aspirante sufre fatiga e inercia y a veces inanición cerebral. Lo etérico subyace en el sistema nervioso y el sistema venoso, y en este caso no transfiere energía a estos dos sistemas. El aspirante siente fatiga, y a menudo se queda dormido o cae en un semisueño o tiene una ausencia mental.

La cura para esta situación es cambiar el modo en que el místico medita. Así deberá centrar su atención dentro del centro del cráneo donde penetra el cerebro etérico. Aquí está el lugar para anclar el Hilo del Alma, o el hilo de la inteligencia, donde deberá entonar los OMs, invocando a las energías superiores para que tomen firme asiento dentro del cerebro etérico y las mantengan allí. Esta es la sede donde el aspirante deberá volver su atención en cualquier tiempo en que su naturaleza aspiracional quiera elevarse. Es aquí que él trabaja en la luz del Alma, y así todo el trabajo hecho en el cuerpo mental se mantiene en la alineación directa con la consciencia cerebral, mediante el mantenimiento del cuerpo etérico apropiadamente anclado en el cerebro físico.

Cuando esto se hace exitosamente, el hombre empieza a despertar, y primero sus gunas rajásicos y luego sattvicos empiezan a vivificarse y dar energía a todo el cuerpo físico. He aquí por qué es necesaria una educación mental para que el aspirante no se escabulla y cree una conexión floja entre su contraparte etérica y sus contrapartes físicas.

  1. Otra causa de inercia física y cerebral es una condición general de un vehículo etérico anclado flojamente en el cuerpo físico, lo cual es causado por una incapacidad del organismo físico para absorber calcio de las comidas.

En este caso la cura es el calcio, que junto con la luz solar y la vitamina D, actúa como un ancla para lo etérico en lo físico. Se nos dice que el mejor modo de tomar calcio es a través de una inyección en la corriente sanguínea, tal vez no menos de doce “inyecciones”, y unas pocas inyecciones cada seis meses.

  1. Hay otra causa de somnolencia, inercia, fatiga, etc. Esta es una cantidad excesiva de insulina que algunos organismos físicos producen. Necesitan azúcar y una dieta apropiada.
  1. Otra causa es una vida sexual superactiva. Sería muy sabio si el aspirante retirase su interés de las actividades sexuales y ahorrase su energía por un tiempo para su regeneración física y mental. Las energías creadas o liberadas en la meditación siguen usualmente la línea de mínima resistencia, y el sexo es la línea de mínima resistencia en esta era actual. He aquí por qué deberá tenerse extrema cautela para no desperdiciar las energías extraídas mediante meditación en actividades sexuales exageradas. Este peligro puede evitarse si el hombre efectúa algún género de trabajo creador, que absorba su aspiración y energía. De esta manera, la dirección de la energía podrá cambiarse hacia el centro de la garganta y resultar en expresiones creadoras.

El Maestro Tibetano nos aconseja no exagerar la meditación sino ser lento y cauteloso hasta que desarrollemos un alto grado de sublimación sexual. Una vez que nuestra vida sexual esté bajo control, entonces serán seguros períodos más largos de meditación si nuestros otros centros están también en buena forma. [16]

Las tareas más difíciles de un discípulo son: cómo relacionar la prisa y la lentitud, o como se dijo, “cómo hacer de prisa, lentamente”; cómo relacionar las grandes visiones con las inconvenientes condiciones existentes; cómo relacionar la luz creciente y la revelación creciente con nuestros múltiples obstáculos; cómo relacionar la llamada del espíritu con la llamada de las responsabilidad diarias. Estos son los cuatro problemas que un discípulo deberá resolver antes de ingresar en un campo mayor de utilidad.

El Maestro Morya dice:

“Aquí hay un discípulo presuroso, que lleva un cáliz lleno de posibilidades; si tropieza, violando las leyes de la confianza y la magnanimidad, ¿qué resultará de las posibilidades?” [17]

 

 9. El peligro del mal uso de las facultades mentales

La meditación desarrolla nuestras facultades mentales, agudiza más nuestras mentes, las vuelve más penetrantes, sensibles a los pensamientos de los demás, rápidas en la respuesta y la acción. Desarrolla las facultades de discriminación, análisis y síntesis.

Como estas facultades aparecen lentamente, el hombre podría tentarse a usarlas para sus fines personales y materialistas. Esta es una gran trampa en el Sendero del discipulado. Las personas que empiezan con gran aspiración hacia visiones y bellezas espirituales pueden ser atrapadas dentro de actividades y placeres mundanos, egoístas y materialistas, y eventualmente perder el Sendero y convertirse en vagabundos en el valle de las ilusiones y los hechizos. Se dedican a trabajos que alimentan sus ambiciones y nutren su orgullo y vanidad, volviéndolas esclavas de sus naturalezas inferiores y egoístas. Aquí aparece un gran peligro. El hombre, en vez de dirigir sus energías mentales hacia arriba rumbo al Alma, las vuelve siervas de su naturaleza inferior, para satisfacer los intereses de su medio ambiente social y de los intereses de su personalidad. Esta actividad construye eventualmente un muro entre él y su Ángel Solar, entre la mente inferior y la mente superior. Durante un gran lapso él demora su progreso, usando toda su riqueza mental para los deseos inferiores y para sus ambiciones u objetivos separativos. Esta fase del Sendero se llama el Sendero de la tentación. Es aquí que el aspirante deberá usar su facultad de discriminación entre lo real y lo irreal, entre lo duradero y lo superficial, entre la superficie y las profundidades, y deberá usar sus facultades recién desarrolladas para fomentar su desarrollo espiritual a través del olvido de sí, de la inofensividad y de la alegría.

Se nos dice que Buda acostumbraba expulsar a cualquier discípulo de la Orden cuando Él sentía o veía que aquél se volvía víctima del orgullo y del espíritu de ostentación, porque tal discípulo desperdicia la energía espiritual, cierra el camino hacia el amor y la unidad, y se convierte en un agente destructor en su grupo o comunidad. El escudo del firme empeño y del renunciamiento a los reclamos del yo inferior pueden protegernos en el Sendero, y conducirnos firmemente hacia adelante rumbo al cumplimiento de nuestra visión espiritual.

Todo lo que tenemos y todo lo que somos deberá ponerse sobre el altar del servicio a la humanidad.

 

 10. El peligro de la liberación de las fuerzas ocultas

Durante todas las edades, en varias civilizaciones y continentes, el hombre acumuló innumerables intersecciones de energía en torno de su núcleo sempiterno. Estas intersecciones de energía son creadas por sus deseos, aspiraciones y anhelos siempre ardientes, y por las presiones de condiciones opuestas. Estas condiciones opuestas, que reaccionan contra estas corrientes emanantes de fuerza, sueños, aspiraciones y demás, impiden o detienen sus ondas, y las empujan de vuelta hacia sus fuentes en el hombre. Esta oposición es la que forma las fuerzas cristalizadas, las intersecciones o cortocircuitos. En realidad, semejan serpientes enroscadas, o resortes apretadamente enrollados que pueden liberarse en cualquier tiempo si se los reestimula de algún modo, causando así dolor, comodidad, alegría, destrucción y demás, dependiendo de la velocidad y cantidad en que se liberan y según el tiempo y las condiciones del cuerpo y la consciencia.

La mayor parte de nuestras enfermedades psicosomáticas se originan en la liberación de estas. unidades de fuerza, y la mayoría de nuestras curas se basan en la liberación de algunas de estas unidades de fuerza. Depende de cómo y cuándo se las libera. Podemos llamar a estas intersecciones o cortocircuitos con varios nombres. Por ejemplo, podemos llamarlos impulsos ciegos, tendencias ciegas, deseos suprimidos, aspiraciones aprisionadas, etcétera.

En el camino hacia la perfección, todas estas unidades de fuerza deberán eventualmente liberarse y limpiarse a fin de asegurar la evolución y el progreso del alma humana. La naturaleza trabaja hacia esa meta, pero a veces muy lentamente y otras veces a una velocidad espantosa.

La meditación, si se hace correctamente, primero prepara su consciencia, luego libera lentamente estas unidades de fuerza y les permite ir a la superficie, y entonces la consciencia en extensión y expansión las limpia y quema, y se libra de ellas.

La meditación apresura también el pago de la “hipoteca” kármica. Quienes empiezan la meditación con sinceridad y determinación verdaderas ven que las dificultades y los problemas de su vida diaria crecen proporcionalmente a su aspiración y esfuerzo. Esto en realidad no es un peligro de por sí pero se convierte en un peligro para la verdadera vida espiritual si el aspirante renuncia a su determinación y cede a las dificultades de la vida.

La parte importante para recordar aquí es que, más tarde o más temprano, el hombre deberá pagar todas sus deudas kármicas, y es mejor para él que pague cuando es rico en sus aspiraciones, visiones espirituales, coraje, fe y amor, de modo que estará listo para viajar por el Sendero con poca resistencia de las deudas kármicas. El aspirante en el Sendero acumula una preciosa sabiduría cuando, con su aspiración verdadera y fuerte determinación, se encuentra con sus deudas kármicas y las expía consciente y pacientemente, con serenidad y compasión. Es en tales ocasiones que su coraje, fe, amor, sinceridad y resistencia se prueban y templan para una mayor utilidad en los niveles superiores del Sendero.

 

11. El peligro de varias entidades

En la meditación irradiamos luces, colores, formas y energía del pensamiento en el espacio, y más tarde o más temprano atraemos la atención de los habitantes de los correspondientes planos, como ángeles, seres desencarnados o hermanos oscuros. A veces se hallan en grupos, igual que individualmente, y a través del canal creado de nuestra meditación, empezamos a encontrar su camino hacia nosotros.

Se efectúan contactos bajos e indeseables especialmente cuando la alineación no se hace apropiadamente y cuando el hombre vaga en los planos mentales astral e inferior. Asimismo, ocurren cuando se usan mantrams poderosos, sin debida preparación y pureza de motivo y vehículos.

Algunos habitantes del mundo sutil no son directamente dañinos, pero quieren comunicarse con el mundo físico, y ensayan muchos medios para hacerlo, principalmente a través de la escritura automática, a través de la mediumnidad, y a través de la posesión del mecanismo mental y nervioso de un hombre. Tales esfuerzos alteran el equilibrio del sujeto, y gradualmente cae víctima en manos de entidades bajo nivel.

Si los hermanos oscuros encuentran un camino de aproximación a quien medita, y le hallan desprotegido debido a su falta de alineación apropiada y a su falta de motivos puros, tratan de dañarle, aumentando su negatividad y estimulando su tendencia a la crítica, a la separatividad, al orgullo y a muchas otras vanidades que se vuelven muy destructivas para su vida individual y grupal.

Un dirigente de un grupo esotérico tendría que tratar de eliminar a tal miembro de inmediato, antes que comience la obra destructiva. Si los hermanos oscuros no triunfan al atacar al grupo al que el sujeto pertenece, entonces tratan de destruir sus vehículos, si ven que él puede ser un trabajador potente en el futuro.

Si el aspirante siente que su negatividad, sus depresiones, su orgullo, sus celos, su odio o su sentido de separatividad y crítica aumentan, debe detener inmediatamente toda meditación y trabajo esotérico y retirarse del grupo al que pertenece. Por un tiempo, ha de dedicarse a una labor del plano físico y a tomarse unas vacaciones.

Los hermanos oscuros vigilan también cuidadosamente a los discípulos que progresan por las líneas rectas y avanzan rumbo a la luz del Alma y rumbo ala Tríada Espiritual. Tal discípulo es el centro de su atención, y están ansiosos de dañarle de cualquier modo posible para obstaculizar el servicio al cual se dedica. Principalmente, atacan a tal discípulo a través de sus más íntimos asociados, amigos y miembros de la familia, cuando encuentran un camino de entrada. Un discípulo guía escogerá cuidadosamente a sus más íntimos, y tendrá espíritu de desapego. Deberá estar muy vigilante ante cualquier señal de ataque, y manejarla con tacto.

“Posibles caminos de entrada para las fuerzas negras” son también: el deseo de liderazgo, la crítica, la separatividad, la susceptibilidad, la ausencia de gratitud y de sinceridad, el orgullo, el amor por la posición y la fama, las bajas cualidades psíquicas, la falta de obediencia oculta, varios hechizos e ilusiones, la traición, la intromisión, etcétera.

Un discípulo guía deberá ser muy cuidadoso con aquél con quien se relaciona, porque la infección puede venir de fuentes inesperadas. Los grupos avanzados deberán estar relativamente limpios de negatividad. No han de usar género alguno de drogas alucinatorias, hipnotismo o ejercicios para cualquier desarrollo psíquico. Los miembros de, un grupo esotérico no han de visitar mataderos, casas de prostitución, sesiones espiritistas, médiums, adivinos o hipnotistas. Deberán vivir en la enseñanza, y tratar de desarrollar su razón pura o intuición. Muchos grandes ataques podrán prevenirse si se observa los puntos anteriores.

Los hermanos oscuros no prestan atención al hombre medio; prestan atención a quienes entran en el Sendero de la evolución consciente y se convierten en una fuerza potente para la liberación. Asimismo, están contra la integridad grupal, contra el amor grupal y la consciencia, grupal, y por cualquier medio quieren impedir la formación de grupos esotéricos. Una vez que los hermanos oscuros se vuelven capaces de crear hechizos en un grupo dado, o incluso en una nación, todo el grupo o nación sirve a sus fines. El discípulo guía estará muy vigilante ante la posibilidad de cualquier género de “infección” en el grupo, y de inmediato tomará la acción para neutralizarla, si ocurre.

El gran Iniciado, Pablo, hablando sobre los ataques oscuros, dice en Efesios 6:12:

“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.”

Y en versículos siguientes Pablo enumera la armadura que uno deberá tener para luchar contra las fuerzas del mal.

El Maestro Tibetano, hablando sobre la protección de los discípulos, dice:

“La pureza de todos los vehículos es lo primeramente esencial… la necesidad de escrupulosa limpieza del cuerpo físico, de una emoción limpia y firme permitida en el cuerpo emocional, y de pureza de pensamiento en el cuerpo mental.” [18]

También dice que la eliminación de todos los temores es muy importante, y que un discípulo deberá estar firme e inconmovido sin importar qué le ocurra, dormir bien y no hacer nada que canse en exceso al cuerpo.

La señora Helena Roerich, una gran discípula, en una de sus cartas dice:

“Su tarea no es fácil, pero con las cosas fáciles uno no se perfeccionará. Los grandes Maestros apoyan siempre el esfuerzo puro. Los grandes Maestros están siempre prestos a dar una mano de ayuda al discípulo empeñoso, pero tal ayuda llega habitualmente después que el discípulo mismo agotó todas las posibilidades.” [19]

Asimismo, en Las Hojas del Jardín de Morya, leemos:

“Ya sabes que antes del final alistamiento con Nosotros, ocurren particulares ataques de debilidad física. Esto lo explica la condición ondulatoria de los centros nerviosos; puede haber espasmos de desvanecimiento, angustia y dolores de los diferentes centros.” [20]

Todo el secreto de la protección es un desarrollo armónico de los tres vehículos del hombre. Un discípulo deberá prestar atención a su cuerpo físico y etérico, mantenerlos limpios de cualquier contaminación; darles el descanso y relajación necesarios; disfrutar de la naturaleza, de los bosques, las montañas y el océano; estar en la pura luz solar y en el aire limpio. Además de todo esto, deberá cuidarse el cuerpo emocional exponiéndolo a una gran música, a un gran arte de cualquier género, y expresando emociones positivas: paz, alegría y amor.

Con esto deberá correr paralelo el desarrollo mental del discípulo. No deberá sobreenfatizarse ninguno de estos cuerpos. Usando la simbología del caballo y el carruaje para representar a los cuerpos, en otra dimensión podemos decir que estos tres cuerpos representan los tres caballos que tiran del carruaje del Loto del Señor interior. Deberán correr paralelos, al mismo ritmo, porque pueden estorbarse entre sí, si no siguen el avance rítmico del grupo.

Los grandes Maestros nos advierten vigorosamente contra el desarrollo inarmónico, y dicen que las entidades oscuras obseden física, emocional o mentalmente a las personas, si alguno de estos cuerpos se deja sin desarrollo, extensión e integración, o se usa para crueldad, destrucción y separatividad.

El Maestro Tibetano dice que la obsesión del plano físico puede manejarse fortaleciendo la red etérica por medio de luz violeta.

La obsesión en el cuerpo astral puede curarse mediante el cántico o la lectura de ciertos mantrams cuando la persona está dormida. Esto traerá de vuelta al dueño del vehículo.

La obsesión del cuerpo mental podrá curarse si un discípulo avanzado, que es capaz de funcionar en el plano mental, se pone en contacto con el dueño real y lo trae de vuelta a sus vehículos. Después que el dueño está de vuelta, deberá tenerse cuidado de que empiece a trabajar en pro de una vida honesta y que exprese ardiente devoción por grandes bellezas, grandes principios, leyes y visiones. En tal sendero podremos prevenir la unilateralidad y formar una coraza en torno de nosotros para protegernos de cualquier género de obsesión. Deberá prestarse atención también a nuestros sueños porque entidades enmascaradas podrán dramatizar nuestros deseos ocultos de liderazgo. Podrán representar en el plano astral una obra que muestre que los grandes piensan en nosotros, y que seremos el próximo hombre grande, el dirigente de cierta organización o una autoridad de gran valor, y demás. Estas entidades hacen todo esto sólo para desviarnos en nuestro honesto empeño en el sendero del autodesarrollo y el servicio, haciendo que invitemos en nosotros el sentimiento negativo de los miembros del grupo y creando muchas complicaciones en nuestra vida.

Necesítase movimiento lento en la meditación, y son imperativas la vigilancia y autoobservación reales.

 

12. El peligro del egotismo

Quienes se entregan a la meditación con motivos equivocados podrán desarrollar lentamente un hechizo de grandeza en torno del eje de su imagen egoica mental. Esta imagen se cristaliza lentamente y convierte en un ídolo de cualidades supuestamente altas y de raros dones. Así el hombre real se aprisiona en una forma‑de‑pensamiento que le fuerza al liderazgo, y, antes que sepa y SEA bastante, empieza a presentarse como un líder, un maestro, un profeta, un iniciado o, incluso, como un maestro.

Muchísimos denominados guías, maestros, doctos y demás son el resultado de tales cristalizaciones. En todo lo que hacen tienen un solo objetivo: alimentar su ego insaciable. Estos falsos líderes pretenden servir con toda su dedicación y entusiasmo, pero en realidad sólo sirven a sus vanidades e ilusiones; luego, si su ego es levemente herido, se mudan a otros sitios, bajo otros nombres y con diferentes rótulos para continuar su obra. Por supuesto, esto eventualmente atrae en torno de ellos a personas que alimentan su ego, su orgullo y su vanidad, pero también esto los fuerza a satisfacer las múltiples necesidades de sus seguidores, y a nutrir sus necesidades mentales o espirituales. Cuando las exigencias del trabajo y las necesidades de los seguidores aumentan, estos falsos líderes sienten lentamente que estas necesidades les exigen demasiado, y empieza a pensar que son mártires. Aquí comienza el sendero hacia la bancarrota, que a veces termina en la enfermedad mental o el suicidio.

Desde el comienzo del Sendero, el aspirante deberá desarrollar las tres grandes virtudes:

humildad

cooperación

gratitud

La humildad le dirá dónde está en la cadena de la evolución. Le mostrará quiénes están detrás y quiénes están muy delante de él. La cooperación le ayudará a no buscarse a sí mismo ni trabajar para su ego pavoneándose, sino que desarrollará en él la consciencia grupal, un sentido de unidad y la capacidad de ver el Plan. La gratitud desarrollará en él la capacidad de reconocer los verdaderos valores, sus obligaciones y responsabilidades kármicas.

Esto le ayudará si evita el separatismo y aprende a vencer los reclamos de su yo y su ego inferiores; si pisotea sus vanidades, y ejecuta su salvación disolviendo su ego, su seudo‑yo; y finalmente, si deja que el esplendor del cosmos entre en su corazón, eliminando su egocentrismo. El discípulo deberá también darse cuenta de que cuanto sabe es un grano en comparación con el océano que representa el campo aún por conocer. De manera que, a medida que acreciente su conocimiento, proporcionalmente el campo del conocimiento desconocido aumenta cada vez más su vastedad. Como dijo un autor desconocido: “Mi inteligencia aumenta mi ignorancia”. O como dijo el sabio Sócrates: “Sólo sé una cosa y es que sé que no sé nada”.

El peligro a evitar es principalmente el del hechizo mental. El hechizo mental es formado por fenómenos astrales, que se elevan al plano mental y cristalizan allí.

Algunos aspirantes descarriados se convierten en canales de las fuerzas oscuras o de los hechizados, que les pasan mensajes a través de una forma‑de‑pensamiento de un Maestro real, construidos mediante las energías mentales de Sus devotos; entonces el aspi­rante se para ante la gente y declara que el Maestro Fulano de Tal está hablando a través de él. Es muy difícil despertar a tales perso­nas, pues su sinceridad puede ser fortísima y su dedicación ardiente. La mejor ayuda que uno puede darles es desanimarlas, ser indife­rente a su trabajo, y mostrarles la mediocridad o la necedad de su mensaje y trabajo. Un aspirante de la Sabiduría Sempiterna Joven deberá estar muy familiarizado con sus principios fundamentales y mantener su mente abierta cuando confronte nuevas “revelaciones”, de modo que vea el valor relativo de la “enseñanza” dada y tenga una ocasión de discriminar entre lo real y lo irreal.

Un discípulo real no se promueve, no se promociona, no trata de forzar sus ideas y su método, y no se pone sobre el tablado para pavonearse.

Es la necesidad la que le convoca al deber, y cuando la llamada llega se encuentra listo, pero con gran humildad y gratitud, pues ve el campo vasto y ardiente de la responsabilidad. El motivo correcto en la meditación es el servicio de la raza, y no el servicio de sus vanidades. Usted nunca pensará en su desarrollo y crecimiento per­sonales; pensará cómo mejorar su servicio a los demás. Antes de que usted empiece su meditación deberá darse cuenta que perte­nece a la humanidad, a la Jerarquía, y que su motivo es servirlos. Naturalmente, este Sendero le conduce a un autodesarrollo que es el medio hacia el servicio glorioso. Usted se convierte en un canal de la radiante energía de un gran poder que fluye a través de usted y le hace florecer, pero sin engreimiento, sin fijación egocéntrica, y sin género alguno de vanidad. He aquí por qué usted se convierte en una fuente de energía curadora e iluminadora.

 

13. El peligro de perder el sentido de la realidad

Esto sucede cuando, a través de esfuerzos reales y excesivos, el aspirante toma contacto con algunos elevados niveles del plano in­tuitivo; derrámanse momentáneos destellos de luz desde los reinos superiores antes de que esté listo para apropiar estas grandes reve­laciones para sus condiciones físicas, emocionales, mentales y so­ciales.

A veces estas revelaciones le paralizan mentalmente y pierde todo su interés por los planos inferiores, por sus deberes, respon­sabilidades y obligaciones, causando mucho sufrimiento y perturba­ción en su familia y círculo social. Y porque no entró en ese reino sublime por su propio mérito, tras preparación y madurez debidas, pierde también el contacto con los niveles superiores y vive como un hombre que recibió una gran sacudida. Está desconcertado entre dos mundos y medianamente inútil entre ambos.

Algunas de estas personas terminan su vida en la más profunda desesperación, y algunas actúan como profetas, convirtiéndose en objeto de ridículo en el mundo: ¡Es tan importante desarrollar la mente inferior junto con la mente abstracta, y desarrollar la capacidad de traducir el conocimiento inferior al conocimiento abstracto superior, luego el conocimiento abstracto superior al conocimiento concreto, de modo que en cualquier situación un hombre sea capaz de mantener su equilibrio entre el mundo abstracto y el mundo de las obligaciones, responsabilidades y deberes diarios!

Esto se hace a través de una meditación regular y de un servicio desinteresado en el empeño de transformar la vida a través de la luz, el amor y el poder que entran, y en los esfuerzos para construir el Puente del Arco Iris. [21]

En cualquier momento en que el aspirante note que su adaptabilidad a la vida en general, a sus asociados y a las condiciones falla o decrece, deberá detener sus estudios abstractos y sus meditaciones y concentrar su mente en el deber entre manos, enfrentar sus responsabilidades, cumplir sus obligaciones. De este modo organizará mejor sus vehículos inferiores, y a su debido tiempo éstos estarán listos para más luz, más amor y más poder. Deberá usar su sentido común y estar alerta cuando entre en el Sendero de la Liberación. Una vez que se restablece el equilibrio entre lo superior y lo inferior, entre lo infinito y lo finito, su vida diaria irradiará una luz nueva, un nuevo amor, un nuevo poder, y él será una fuente de vida, que trae vida más abundante desde las fuentes cósmicas para la liberación de sus semejantes.

 

14. El peligro de la satisfacción

Otro peligro de la meditación es la satisfacción. En este caso, la consciencia cesa de expandirse y hace girar su rueda en un hoyo. Cada vez que entramos en meditación, podemos entrar en ese hoyo, disfrutar su superficial hondura y volver a nuestra vida normal, teniendo la satisfacción de que hicimos nuestra meditación.

En la meditación, el hombre trata de escalar una alta montaña. El escalador de montañas hace todos los preparativos en cuanto a tiempo, comida y demás, y cada día, con esfuerzo incesante, avanza hacia la cima. Si se queda satisfecho en algún lado, no podrá cumplir su meta. Exactamente, la misma historia corresponde a quienes hacen meditación. En su mayoría se detienen en un lugar, o suben a un tiovivo, y el objeto de la meditación permanece oscuro, semirevelado, o ni siquiera es penetrado jamás.

La meditación es un cambio progresivo de niveles rumbo a la cima. Es una extensión, penetración y expansión progresivas.

Cuando la consciencia despierta en los niveles superiores y la sustancia de los niveles se vuelve más sublimada, más energía se transfiere a la personalidad. Cuando desciende más luz, el hombre empieza a funcionar como un portador de luz.

El peligro de la satisfacción es sutilísimo, y una vez que un hombre es atrapado en su hechizo hipnótico, permanece por largo tiempo como víctima de sus quimeras que se convierten en un obstáculo en el Sendero.

Nuestra satisfacción deberá manejarse con sano espíritu de insatisfacción, pero esta insatisfacción se manejará con clara apreciación del trabajo y del equipo. Si el trabajo necesario es demasiado grande y el equipo es débil, entonces deberá tenerse el cuidado de fortalecer y organizar el equipo, adaptándolo al trabajo. Si falta técnica, ésta deberá desarrollarse. Si hay obstáculo personal o social en el camino, deberá eliminarse sabiamente. En una palabra, el aspirante deberá saber que el progreso es siempre posible, incluso “a pesar de las condiciones”, y deberá mantener su fuego ardiendo hasta el fin.

El Sendero se forma mediante firme desarrollo y firme progreso. En cualquier momento en que usted se detenga, usted es su propio obstáculo. La mejor ayuda para quienes cayeron en un estado de satisfacción es animarlos a expandir su servicio. El servicio les mostrará cuánto más necesitan crecer: y empezarán a escalar de nuevo.

El Maestro Tibetano nos da siete puntos que, si se consideran cuidadosamente, podrán ser una gran protección en el sendero de la meditación:

“a)     Conócete a ti mismo.

  1. b) Procede lentamente y con cautela.
  1. c) Estudia los efectos.
  1. d) Cultiva la comprensión de que la eternidad es larga, y que lo que se construye lentamente dura eternamente.
  1. e) Apunta a la regularidad.
  1. f) Comprende que los verdaderos efectos espirituales han de verse en la vida exotérica del servicio.
  1. g) De modo parecido, recuerda que los fenómenos físicos no son un índice de seguir exitosamente la meditación. El mundo verá los efectos y será mejor juez que el estudiante mismo. Por sobre todo, el Maestro sabrá, pues los resultados en los niveles causales serán patentes para Él mucho antes que el hombre mismo sea consciente de cualquier progreso.” [22]

 

[1]           Agni Yoga Press, Agni Yoga, págs. 47-48.

[2]           Bailey, Alice A., A Treatise on White Magic, págs. 204‑205.

[3]           Blavatsky, H. P., The Voice of the Silence, pág. 1.

[4]           Para más explicación, véase págs. 200‑201.

[5]           Bailey, Alice A., A Treatise on Cosmic Fire, pág. 261.

[6]           Ibid., págs. 705‑706.

[7]           Roerich, Helena, Letters of Helena Roerich, Vol. I, pág. 376.

[8]           Bailey, Alice A., A Treatise on Cosmic Fire, pág. 452.

[9]           Ibid., pág. 2.

[10]           Agni Yoga Press, Agni Yoga, pág. 142.

[11]          Léase T. Saraydarian, The Science of Becoming Oneself, Cap. XVIII.

[12]          Mucho recomendamos la lectura de H. P. Blavatsky, Tíbet and Tulku, de Geoffrey A. Barborka, Theosophical Publishing House, India.

[13]          Agni Yoga Press, Agni Yoga, pág. 28.

[14]          Blavatsky, H. P., The Voice of the Silence, págs. 2‑3.

[15]          Blavatsky, H. P., The Secret Doctrine, Vol. III, pág. 401.

[16]          Para desarrollar un centro, uno no trabaja directamente en él: Uno hace lo que lo desarrollará como resultado de hacer. Por ejemplo, amar abre el centro del corazón. Trabajar en cualquier campo creativo vivifica el centro de la garganta, etcétera.

[17]          Agni Yoga Press, Fiery World, Vol. III, pág. 281.

[18]          Bailey, Alice A., Letters on Occult Meditation, pág. 137.

[19]          Roerich, Helena, Letters of Helena Roerich, Vol. I, pág. 109.

[20]          Agni Yoga Press, Leaves of Morya’s Garden, Vol. II, pág. 230.

[21]          Saraydarian, T., The Science of Becoming Oneself, Cap. XVIII.

[22]          Bailey, Alice A., Letters on Occult Meditation, págs. 93‑94.

 

Que el amor de Dios esté siempre contigo.

☩ LÉEME ☩

Bibliografía: La Ciencia de la Meditación – Torkom Saraydarian
capítulos XXV y XXVI.

Ésta es la última parte del tema de la meditación. Si en el futuro surgen preguntas estaré haciendo un video adicional, por ahora vamos a continuar con las siguientes lecciones.

Para resolver una duda que muchos tienen: Hay personas que han entrado en este sendero y debido a su falta de alineación, cayeron en los tules de la incomprensión, víctimas de sus propias creaciones mentales. Si en algún momento llegas a preguntarte porqué hay personas que dicen haber entrado en este sendero y luego salieron por temor a lo que experimentaron, ahora, con la explicación de este video, ya sabes a que se debió. La luz abraza a las tinieblas y las ilumina, pero si las tinieblas no se dirigen hacia la luz, no hay nada que dicha luz pueda hacer por ellas.

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Si estás leyendo hasta aquí te bendigo y te mando un abrazo, gracias por leer toda la descripción.

yosoyespiritual

"Todos los hombres buscan anhelantes a DIOS y se preguntan con inquietud: ¿cómo saber y cómo poder encontrar a Dios? - Si realmente quieres conocer la imagen exacta de DIOS, déjate de más búsqueda y “CONÓCETE A TI MISMO”. En ti está Dios presente, sapiente y consciente"

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Un comentario

  1. Hola, llegue aquí porque notaba «cosas raras» en mi cuerpo, además de una especie de sonidos guturales, a veces, al despertar. Estos sonidos parecía que procediesen de mi, pero era imposible, porque no era, conscientemente, capaz de reproducirlos con la garganta.

    No medito, aunque hace muchos años, casi 14, si lo hice.

    El momento en el que empezaron a suceder estas cosas fue a raíz de una decisión traumática que tuve que tomar. Me sentía muy, muy triste, como nunca antes lo había estado, tenía un bajón de ánimo muy exagerado. También coincidió con que llevaba tiempo usando aceite esencial de Ravintsara, para estar más tranquila en mi vida diaria.

    Alguna vez usé el aceite de Ravintsara en el vientre, debajo del ombligo, y noté unos escalofríos, y como corrientes que recorrían mis brazos y el cuerpo.

    Quería preguntarte por el párrafo en el que dices:

    “Otros ataques pueden llegar a través de los demás sentidos del aspirante en forma de apariciones, olores, etc. Y la acción más protectora en tales casos es detener toda meditación y mantenerse ocupado con libros científicos, como química, física, geometría, álgebra y demás, efectuando serios estudios sobre estos temas, hasta que la consciencia se enfoca en el plano mental, y se remienda el desgarro de la tela etérica que conduce al neófito al mundo astral”

    Yo estudié Ciencias Físicas, y su estudio me ayudo a centrarme, a serenarme, y a dejar atrás años en los que estaba muy perdida, y lloraba a menudo. También es cierto que en el momento en el que acabé la carrera, me asaltaron unos terrores y miedos inexplicables, y me perdí muchísimo.

    ¿Por qué es tan bueno el estudio profundo de la Ciencia para apartar, digamos, “malas vibraciones”?.

    Nota: Desde bien pequeñita me fascina la ciencia y los que se dedican a ella, pero aunque yo hice la carrera de Físicas, no estaba dotada para ello,

    Muchas gracias de antemano por tu atención, y que Dios te guarde y bendiga.

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