Anteriormente estudiamos la importancia de meditar para recibir la respuesta. Esta vez vamos a ver dos temas muy importantes. El primero es la diferencia entre oración y decreto, y el segundo es el secreto para que los decretos funcionen y sean respondidos. Puedes profundizar sobre esta misma información en mis libros. Comenzamos.
Diferencia entre decreto y oración
La diferencia entre un decreto y una oración o plegaria, en el sentido de súplica, es descrita por los maestros ascendidos como tan diferente de la luz del día y la oscuridad. Mientras que la oración ha sido una actividad maravillosa que ha ayudado a la humanidad en un grado asombroso, el decreto representa la aplicación consciente de la ley de creación y una autoridad divina que va más allá de la súplica y el sentimiento de carencia.
Autoridad versus súplica
La principal diferencia radica en la conciencia o el sentimiento con el que se emite la palabra.
Oración: La oración generalmente conlleva un sentimiento de carencia y es una conciencia de pedir y suplicar. La súplica implica que el individuo no sabe lo que está haciendo ni a dónde debería llegar. Generalmente, y debido al sentimiento de angustia, la oración solo reafirma la aceptación de las limitaciones. No significa que la oración no sirva, sí sirve y siempre es respondida, siempre y cuando exista un deseo sincero en el corazón, armonía en los sentimientos y una intención pura. Para ello, es importante deshacerse de la conciencia de carencia y del sentimiento de angustia y limitación.
Aunque el decreto siempre será más poderoso que la oración, la oración hecha con sentimiento de Amor y armonía en el corazón es poderosa también. Produce cierta cantidad de luz para que, con la ayuda de los ángeles, la energía del llamado se eleve a los ámbitos de perfección donde es respondida.
Si ustedes aún hacen oraciones con sentimiento de súplica, pueden ir cambiando la cualidad del sentimiento poco a poco, tratando de expresar una mayor paz y armoniosa autoridad. Por ejemplo, hay una diferencia sutil pero poderosa entre decir: «Dios, haz que mi mente se quede quieta», a decir: «Presencia YO SOY, que mi mente se aquiete». Y una diferencia mucho mayor a decir: «¡YO SOY la quietud de mi mente ahora!». Será necesario continuar y continuar practicando hasta que todo sentimiento de súplica o angustia sea reemplazado por un sentimiento de armoniosa autoridad.
Si se tiene dificultad para decretar, en sus oraciones pueden pedir poder decretar bien, poder decretar como si fueran un maestro ascendido, que sus decretos desplieguen tal poder como si estuvieran siendo hechos por mil maestros ascendidos al unísono, y poder tener conciencia de maestro ascendido para saber qué decretar, y así hasta que lo logren y realmente desplieguen el poder de armonía necesario para producir la purificación deseada mediante los decretos del YO SOY.
Decreto: Un decreto del YO SOY es el reconocimiento del poder de Dios actuando en ti, es el reconocimiento de la perfección y autoridad de la vida puesta en acción en tu punto particular del universo. El decreto no es una súplica, sino un comando, una demanda a la energía de la vida para producir resultados definitivos. Al decretar una cosa, el individuo está afirmando la autoridad de la vida que late en su corazón.
Al decretar, Dios mismo, la magna presencia YO SOY, se vierte hacia el individuo, fluye a través de él y proclama con autoridad que una determinada cosa tenga lugar. El decreto es la puerta abierta para que la misma divinidad pueda expresarse, pues la presencia YO SOY es la única con autoridad para decir: YO SOY.
Liberación de la energía
El decreto es una acción dinámica y consciente que libera una fuerza mucho mayor que la oración superficial. El decreto permite la descarga de la energía necesaria para producir una respuesta. Es la herramienta para comandar la sustancia y la energía para producir perfección.
Cuando se emiten decretos, se está poniendo en acción la ley más poderosa del universo. Las ondas de acción vibratoria liberadas por los decretos son miles de veces más poderosas en su radiación y poder de luz que las ondas emitidas en una oración. El decreto dinámico positivo barre toda resistencia y cumple su objetivo.
Muchas oraciones a lo largo de los siglos han sido solo servicio de labios y no han producido la suficiente energía para manifestar resultados. El intelecto humano tiende a anular constantemente su oración mediante la discordia en el sentimiento. La creencia de que Dios haría por ellos lo que Dios tiene que hacer a través de ellos, es la razón por la cual las limitaciones se han vuelto tan evidentes, porque la humanidad no ha hecho el llamado con decretos.
“Llamas en oración a Dios y luego anulas la respuesta debido a la discordia del sentimiento de súplica” –Saint Germain. Pero un decreto es un fíat de la voz de la presencia YO SOY, hablando a través de nosotros. Es un autollamado directo a la presencia y a los maestros ascendidos, cuya ayuda requerimos. La diferencia entre decreto y oración radica en la actitud del sentimiento y comprensión de dónde reside el poder.
Mientras que la oración a menudo surge del temor o la duda, el decreto emana de la certeza y el conocimiento de la ley de la vida. La oración generalmente es una súplica. Cuando oran pidiendo algo, a menudo sostienen en su cuerpo emocional el sentimiento de que no tienen aquello que piden. Esta vibración de carencia aleja la manifestación, pues el universo responde al sentimiento predominante.
El decreto es un fíat de autoridad, es el reconocimiento de que la magna presencia YO SOY es la dueña y dadora de todo bien. Al decretar, ustedes ordenan a la sustancia de luz universal que actúe, sabiendo que la respuesta ya existe en los ámbitos de luz y solo debe ser precipitada a lo visible.
En la oración se mantiene la ilusión de separatividad. Yo aquí abajo, Dios allá arriba. El decreto afirma la unidad. Cuando dicen YO SOY, están usando el nombre creador de Dios, están anunciando que Dios está en acción en ese punto del universo donde ustedes están. El decreto sintoniza al ser externo con la voluntad divina, permitiendo que la presencia asuma el mando del individuo.
Arriba Soy Espíritu, abajo Soy alma corpórea. YO SOY aquí, YO SOY allá, YO SOY uno con el Padre, YO SOY lo que el Creador es, YO SOY el YO SOY.
El decreto utiliza la energía calificada positivamente. Es una orden constructiva dada en el nombre de la presencia. Por ejemplo: “YO SOY la resurrección y la vida de mi perfecta salud”. No hay duda, el decreto obliga al individuo a asumir su responsabilidad y autoridad divina.
Algunas diferencias
| Aspecto | La Oración | El Decreto |
| Naturaleza | La oración es la conciencia de carencia, pedir, mendigar y la aceptación de la limitación. | El decreto es el reconocimiento de la autoridad divina, la aceptación de la perfección. |
| Poder y Origen | En la oración, el poder es fragmentario. | En los decretos, tenemos que la palabra creadora de Dios, YO SOY, es usada para producir una manifestación concreta. |
| Rol del Individuo | En la oración, el ser humano pide, pero a menudo anula el resultado con la falta de fe y discordia en el sentimiento. | En el decreto tenemos que el individuo es el decretador absoluto, el que tiene la autoridad de la vida que late en su corazón y es el maestro de lo que llama a la manifestación. |
| Propósito y Resultado | La oración es el deseo de que algo se manifieste. | El decreto es el reconocimiento del deseo ya cumplido, es un mandato irrevocable que trae a la manifestación la cosa deseada. |
| Eficacia y Energía | La oración puede ser anulada por la discordia y la duda. | En el decreto, la energía se libera con plena autoridad y poder del corazón de Dios para producir resultados definitivos. |
Misma información del cuadro anterior
La oración es la conciencia de carencia, pedir, mendigar y la aceptación de la limitación. El decreto es el reconocimiento de la autoridad divina, la aceptación de la perfección.
En la oración, el poder es fragmentario. En los decretos, tenemos que la palabra creadora de Dios, YO SOY, es usada para producir una manifestación concreta.
En la oración, el ser humano pide, pero a menudo anula el resultado con la falta de fe y discordia en el sentimiento. En el decreto tenemos que el individuo es el decretador absoluto, el que tiene la autoridad de la vida que late en su corazón y es el maestro de lo que llama a la manifestación.
La oración es el deseo de que algo se manifieste. El decreto es el reconocimiento del deseo ya cumplido, es un mandato irrevocable que trae a la manifestación la cosa deseada.
La oración puede ser anulada por la discordia y la duda. En el decreto, la energía se libera con plena autoridad y poder del corazón de Dios para producir resultados definitivos.
En resumen, mientras que la oración es una actividad valiosa basada en el deseo, el decreto es una aplicación consciente y dinámica de la ley de la vida. La conciencia de YO SOY, utilizada en el decreto, es la clave. Cuando el individuo dice YO SOY, está utilizando el atributo creador de la divinidad y anunciando su potestad en el punto particular del universo en el que se encuentra. Cuando un individuo dice YO SOY, es Dios mismo autoafirmándose allí.
Citas sobre decretar con armonía
• La pesadez de la mayoría de las oraciones y la desesperanza de muchos clamores del corazón califican la energía de tal manera que rara vez pueden elevarse más allá de la atmósfera inferior de la Tierra. Si esto sucede, es gracias a la intercesión de la Hueste Angélica, que actúa particularmente bajo la dirección del Señor Miguel. Estos ángeles están dedicados literalmente a reunir esas oraciones en receptáculos que llevan ante el trono de la gracia en los ámbitos de Luz para que sean respondidas.
• «Ese es el secreto de todo logro, señores — la armonía sostenida en su mundo emocional que permitirá que el poder de esta magna inteligencia y energía de la ‘Presencia’ fluya dentro de su cuerpo y salga a su mundo, sin ser tocada por la calificación humana que actúa a través de los sentimientos suyos».
• «El proyectar continuamente Paz y Amor Divino… es la Llave Mágica que abre las puertas y da paso instantáneamente a este tremendo Poder Interior… La armonía es la nota tonal, la Gran Ley de la Vida. En ella reposa toda manifestación perfecta y sin ella las formas se desintegran».
• “La única razón por la que la Presencia no ha producido perfección, es la inarmonía en el mundo emocional. Cuando la Luz sale del corazón, «si a esa Luz se le reviste con discordia, lleva esa inarmonía a su mundo”.
• «Ustedes tienen libre albedrío, y sea cual fuere el sentimiento que pueda existir en su mundo reviste dicha energía al tiempo que emana de ustedes; y de ser discordante, ustedes cosecharán dicha cualidad en su mundo».
• “Si invocan el gran poder de la Presencia mientras están agitados o enojados, cargan ese mayor volumen de energía con esa cualidad negativa, y ese poder de destrucción en su mundo es diez o veinte veces mayor de lo que era antes».
• «En vista de que toda creación únicamente puede tener lugar a través de la armonía, cualquier precipitación atraída adelante sin esta armonía, estará igualmente descentrada y desbalanceada».
• «El decreto es la ciencia del sentimiento hablado… Lo que invoca la gran descarga de energía no son las palabras, sino el sentimiento».
• “Cuando permites que tu vibración se torne inarmónica, te autodesconectas de la octava de luz y de ayuda de los Maestros.
• “Los Maestros no se atreven a acercarse con su gran volumen de energía si hay odio o discordia, porque esa energía sería calificada por la discordia del estudiante y le causaría daño”.
• “Para que la energía de los Maestros llegue, debe haber un puente de armonía. La armonía y la paz permiten que las corrientes fluyan; la discordia rompe el puente o crea un cortocircuito”.
• “Se debe mantener una serenidad de Maestro Ascendido, dignidad y seguridad inquebrantable al decretar”.
• “La armonía ininterrumpida es esencial para la precipitación».
• “La Gran Ley de la Vida… es tan Magnífica si se entiende. En aquellos días hace tanto tiempo, cuando Yo no la entendía tampoco… entonces vi que la única cosa que se interponía entre Yo y Mi posición actual en la Luz era Mi propio sentimiento. Ese sentimiento que se volvía desenfrenado y lleno de ira y antagonismo era lo que había impedido Mi Éxito, y es la única cosa que impide a toda la humanidad tener la Felicidad y el Éxito…»
• «La única razón por la que tu Presencia no ha producido Perfección para ti es debido a la inarmonía en el mundo de los sentimientos… Si la Armonía se sostiene por un tiempo suficiente, los Poderes de la Presencia pueden fluir para hacer Su Trabajo Perfecto. Si quieres Perfección, tu sentimiento debe contener Perfección, que es Armonía.
No se debe hacer llamados con violencia
Les comparto una enseñanza de la amada Señora Astrea, Diosa de la Pureza. Quien nos hace reflexionar acerca de la importancia de ser positivos cuando se hace un llamado, empero, ser positivos o armoniosos no implica caer en letargo. También es un recordatorio para no hacer los decretos violentamente, buscando un punto medio o de equilibrio.
Los llamados deben ser hechos con armonía, pero no significa hacerlos muy suavecito ni exagerar al punto de ponerse iracundos. Hay energías muy insidiosas, y si uno no hace el llamado firme y con autoridad, demandando y ordenando que la cuestión se haga, esas energías no se irán. Se debe ser contundente cuando la ocasión lo amerite, pararse firmes y demandar que la cuestión se haga, pero siempre manteniendo la armonía y no caer en desesperación. Solo recuerden que los mejores llamados son aquellos que se hacen con armonía y con sentimiento elevador e inspirador.
Por favor, recuerden no ser tan violentos en sus sentimientos. No quiero decir que no sean positivos, tienen que ser positivos —no pueden ser letárgicos. Una persona letárgica no logra nada, sí bien no es más que el filo de la navaja lo que separa a la energía que es utilizada al invocar el poder de la Hueste Ascendida de Luz, y la energía violenta que no está bajo control.
Ahora, ustedes podrán determinar eso escuchando el timbre de la voz al hacerse el fíat o decreto. Cuando su energía está bajo control, ustedes pueden decretar como se los indica Saint Germain, con un tono bajo magistral, o doquiera que las condiciones lo permitan, pueden decretar utilizando un buen tono alto y positivo; pero recuerden no permitir que el cuerpo emocional se torne inestable.
Doquiera que haya un temblor en la energía, ese decreto desbalanceado no tiene efecto. Ahora, Amados Míos, cuando ustedes me invocan, cuando invocan al Señor Miguel o a cualquiera de los Seres que representan la Purificación, les sorprendería la cantidad de tensión y violencia que hay en el cuerpo emocional. Encontrarán —Yo lo he visto a menudo— individuos que están haciendo esos decretos con la marca de sus propias uñas en la palma de su mano. Eso constituye un encerramiento de la energía y no constituye la plena descarga que ustedes podrían utilizar o que se requiere.
De manera que, por favor, cuando Nos invoquen a la acción, en particular a aquéllos de Nosotros que representamos Purificación, recuerden que el control de sus sentimientos Nos ayuda en gran medida, ya que cuando vengan momentos (como será el caso en el futuro) en que grandes cantidades de personas requerirán de asistencia suya, su estabilidad emocional será el campo de fuerza a través del cual Nuestra protección podrá fluir.
De manera que constrúyanlo ahora. Y en sus santuarios y grupos, estén pendientes de la calidad de los decretos. Observen la calidad de sus cantos. Observen la calidad, energía y hermandad de su empeño grupal, para mantener ese maravilloso balance positivo sin permitir que entren la histeria ni la violencia.
Palabras del Arcángel Zadkiel
Respecto a hacer los llamados violentamente, el amado Arcángel Zadkiel, nos dice: “Los poderes de invocación apenas han sido tocados por el cuerpo estudiantil. Y es una misericordia que así sea, porque el uso del Fuego Sagrado y sus poderes requieren de un equilibrio y autocontrol de la energía en sus mundos internos, para que no hagan más daño que bien a través de la ignorancia e inocencia. Por lo tanto, si se esfuerzan en tomar un momento cada día para consagrar las energías de sus cuerpos internos y su forma física antes de comenzar sus actividades diarias, les será de gran asistencia”.
“El secreto”: La armonía en los sentimientos
El éxito de todo llamado que realizamos depende de la pureza y la armonía de nuestro mundo emocional. Es necesario mantener la armonía en los sentimientos para que la energía divina fluya a través de nosotros sin obstrucciones y pueda proyectarse a nuestro alrededor para cumplir el requerimiento por el cual la hemos invocado.
“YO SOY la Presencia que hace el llamado, YO SOY la Presencia que lo responde”. Todo llamado es una actividad interna que la misma Presencia YO SOY pone en acción a través del individuo para traerse a sí misma a la manifestación. La Presencia YO SOY es la única que puede decir “YO SOY”. Ella es el único poder, la única Presencia activa en todo el universo, pero esta Magna Presencia YO SOY requiere de unos vehículos en armonía a través de los cuales poder expresarse, reafirmarse y salir al mundo del individuo para ponerlo en perfecto orden divino.
Es decir, el estudiante debe avanzar un cierto porcentaje y la Luz avanzará el otro porcentaje hasta que ambos se encuentren en la línea de contacto. Sin embargo, la ley estipula que basta con avanzar un tercio del camino; la luz avanzará los otros dos tercios.
La armonía es la ley del universo. Antes de realizar un llamado, los cuerpos deben ser aquietados al máximo de las posibilidades. Es una actividad que toma algunos segundos; no se trata de entrar en un estado de letargo, lo cual anularía completamente el poder dinámico de la Presencia, sino de aquietarse de manera que se establezca un estado apacible, permitiendo que los sentimientos estén armoniosos, la mente en calma y el cuerpo físico relajado. Es así como se dispone a los vehículos para ser receptores de la sutil pero poderosa energía proveniente de la Presencia.
El poder descargado no reside en la tensión ni en la compulsión. No obtiene mayor beneficio quien habla más alto ni quien pronuncia las palabras con mayor rapidez, sino aquel que, en la serenidad de la armonía, le permite a esta Gran Presencia Maestra comandar y dirigir. Amados hermanos, comprendan, mis amigos, que en todo llamado es la misma Presencia YO SOY quien se expresa, y a ella no le es necesario tensionarse para que la energía responda su mandato; siendo la soberana del universo, basta con que afirme serenamente: “hágase la luz” para que así sea hecho, porque la energía responde con alegre obediencia a su más leve comando.
“La ley divina responde únicamente a la armonía”. Es solo cuando estamos en estado de armonía que la energía responde a nuestros llamados con la misma perfección con la que fue emitida desde la Fuente Divina.
Tensionarse durante el llamado o durante la meditación es dudar de la ley, y ante la duda, la ley se anula, ya que la ley que opera detrás de toda manifestación, tanto material como inmaterial, es la armonía. En el preciso momento en que se empieza a hacer esfuerzo, la energía —que es inteligente y muy sutil— reconoce que no está siendo comandada por la ley de la vida, y deja de responder.
La energía que fluye desde la Presencia YO SOY es pura, perfecta y todopoderosa, empero, cuando pasa a través de un sistema de cuerpos inferiores que están inarmoniosos, la tremenda descarga de energía divina se distorsiona y queda coloreada por el sentimiento predominante que haya en el mundo del individuo. Esto significa que nuestros sentimientos son los vehículos a través de los cuales la energía divina se expresa en el mundo físico. Si permitimos que la discordia, el miedo, la ira o cualquier otro sentimiento perturbador se arraigue en nuestro ser, estaremos impidiendo que la energía divina se descargue en su estado puro y que pueda cumplir con su objetivo benéfico.
Lo que invoca la gran descarga de energía no son las palabras, sino el sentimiento. Sin importar cuánta presión hubiera en el mundo individual de cada estudiante, la actitud correcta que se debe asumir es una de serena tranquilidad y sosiego, sabiendo que la Presencia YO SOY siempre está al mando y que su infinita Sabiduría pondrá nuestro mundo en perfecto orden divino, siempre y cuando se mantenga la armonía en los sentimientos.
El cuerpo emocional es el más grande en términos de proporción e influencia, y es el más activo de todos los cuerpos inferiores. Es a través de los sentimientos que determinamos el tono vibratorio de la energía que liberamos, y esta energía, siendo creativa por naturaleza, tratará de recrear o potenciar lo que sea que haya en nuestro mundo de sentimientos.
Si un rayo de luz pasa a través de un cristal opaco y pintado de color rojo, su intensidad se verá disminuida y su reflejo asumirá una tonalidad similar. Así sucede con nuestra energía: cuando los sentimientos están inarmoniosos, no solo se disminuye la intensidad de la energía recibida, sino que se colorea con la tonalidad que nosotros mismos le hayamos impuesto.
Cada vez que hacemos un llamado a la Presencia YO SOY o los Grandes Seres, estamos abriendo una puerta a la más alta frecuencia de luz y poder, pero si esa puerta está contaminada con vibraciones constantes de inarmonía, la luz que entra a nuestra vida se verá distorsionada.
Les recuerdo con todo mi corazón: La armonía es la llave dorada para que los llamados a la luz manifiesten toda su gloria y plenitud. Recuerden hacer sus llamados con sentimiento de armonía y reposo, aumentando gradualmente en intensidad y serena confianza, tratando de alcanzar ese punto en el cual puedan comandar poderosamente y sin tensión.
Bueno, Y para quienes no dejan de preguntarse: “¿pero cómo puedo sentir armonía, con tantos problemas?”, el Mahá Chohán nos dice: “Una cosa es segura: no puedes tener problemas y armonía al mismo tiempo. ¡Donde quiera que tu atención (la cual es tu vida) esté enfocada, allí estarás tú! Sencillamente retira tu atención de lo que parece ser un problema, y colócala sobre la armonía”. Así de simple, así de poderoso.
Este fragmento fue tomado del libro: los siete arcángeles poderosos y sus decretos del YO SOY. Te comparto el enlace del libro en la descripción. En los libros “electrones de la Presencia YO SOY” y en el nuevo “libro de la Presencia YO SOY” está explicado el paso a paso para desarrollar la práctica de la Presencia correctamente.
Te comparto también esta misma enseñanza en la página yosoyespiritual.com por si quieres leerla y compartirla.
Déjame saber en los comentarios qué temas te gustaría que abordara en la próxima parte de esta lección. Bendiciones y armonía eternamente sostenida para ti. Y Bendiciones adicionales para quienes compran mis libros. Que puedan recibir toda la luz que contienen sus enseñanzas.


