MÚSICA: una corriente armoniosa de energía | El Morya

Querido ser de luz, si el tema de la música divina es de tu interés, te invito a leer los anteriores artículos:

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La Música de las Esferas expresada a través de una serie completamente armonizada de vehículos, y a través de los Tonos Divinos que son la Radiación Natural de los Planetas del Sistema y de la Hueste Ascendida de Luz, puede ser atraída y descargada para lograr paz, para lograr curación y para lograr belleza.

La Música es uno de los más poderosos conductores de Belleza, y cuando la Encantadora Señora Venus camina a través de la atmósfera, la exquisitez de Su Espíritu hace que los pájaros canten más dulcemente, y aún los Tonos Majestuosos de los Logos Planetarios suenen más llenos en su vibrante resonancia.

La Música, como la Luz Misma, es un Conductor que nunca crea resistencia, o un sentido de batalla en ninguna parte de la energía de la Vida. Es una corriente armoniosa de energía que puede regular las apariencias externas y cambiar la calidad de la energía tan fácilmente como el fuego transmuta todas las tasas inferiores de vibración y sustancia dentro de la Cuarta Dimensión sin ningún tipo de argumento, y sin batalla.

Entiendan, queridos amigos, que me refiero a la gloriosa y armoniosa música clásica y semi-clásica que los instruidos compositores de las edades han descargado, y ciertamente no me refiero a los ‘ritmos partidos’ de ninguna era. Espero que su ahora más iluminada conciencia entienda esto sin preguntar nada.

Cuando hayan elevado la acción vibratoria de sus vehículos mediante el uso de las Llamas de Purificación y Transmutación (Fuego Violeta), la Llave Tonal vibratoria de su corriente de vida enviará hacia adelante Sus bellos tonos y será discernible a aquellos que son privilegiados de estar dentro de su aura.

La Música jugó un papel importante durante Mi encarnación como Tomás Moore, y le agradezco al Todopoderoso que había la obediencia suficiente en Mi corriente de vida para escuchar la armonía de Mi Espíritu. No alego haber traído nada de naturaleza sobresaliente en el campo de la música, pero todos estaremos de acuerdo que algunas de las dulces tonadas de aquella época permanecen para ser de beneficio a todos aquellos que se toman el trabajo de escuchar.

Así, serán recompensados en más de una forma, a medida que continúen sus invocaciones para la purificación de sus propios vehículos, así como los de toda la humanidad, y la hermosa radiación que fluye desde ustedes hará mucho para aliviar y transmutar los males multitudinarios que, al presente, acosan a la raza.

Escuchen los sonidos armoniosos de sus tocadiscos, o aparatos reproductores de hoy día, (tóquenlos si tienen el talento para hacerlo), así como oigan a esas instancias ocasionales en sus televisores cuando a la humanidad se le permite escuchar las gloriosas producciones de la música de los grandes compositores. ¡EN VERDAD, LA MÚSICA TIENE SUS ENCANTOS!

La Música puede hacer por el alma lo que ninguna otra actividad que estimula los sentidos puede lograr. Cuando las hermosas vibraciones de un órgano, tocado por Uno que es la encarnación del amor y la compasión y la iluminación, inundan los éteres en ola tras ola de glorioso sonido, no hay persona alguna en este planeta que no sienta la tranquilidad, la paz y el descanso de dicha emisión.

Pueden equiparar esto al siempre creciente volumen de ondas que son proyectadas de una fuente dentro de la piscina a su alrededor, y según sea el volumen y la intensidad del sentimiento con que se toca la música, así será inundado el mundo con ese sonido armonizador.

En un mundo en el que están constantemente vertiendo las discordantes cadencias del hombre, en el cual el sonido es aprisionado y se le impide abandonar la atmósfera de la Tierra, necesitando regresar y bombardear la gente indefensa sobre su superficie, en este mundo, la necesidad de sonido armonioso es inmensa.

Cada hombre que genera y emite energía de Vida en todo momento puede ser una de estas fuentes gloriosas, a través de la cual la Hueste Celestial puede hacer fluir sus finos tonos que no son discernibles audiblemente por los sentidos físicos del hombre, aunque son ávidamente (y hasta podíamos decir “hambrientamente”) absorbidos por las emociones famélicas de la gente que ansía paz, tranquilidad y descanso.

Si pudieran pensar en los cuerpos de la humanidad como si fueran indefensas formas desnudas expuestas a cada vibración que pasa, y golpeadas y despedazadas por las vibraciones catapultadas de este loco mundo, quizás podrían ver ligeramente la necesidad de generar centros de sanamiento, dadores de paz para aliviarlos, como si se untara su piel reventada con dulces y fragantes aceites.

Cuando me siento a tocar mi órgano, lo primero que hago es abrir las ventanas y las puertas de par en par, y me quedo muy quieto. La luz del sol penetra a través del techo de vidrio del salón donde está situado el órgano. Hay innumerables pájaros (no enjaulados sino volando por allí en plena libertad) tanto de origen tropical como de los tipos que se encuentran originalmente en una atmósfera enrarecida. Por lo general, las primeras notas del órgano atraen alrededor a los Devas de la Música, y, a menudo, al Coro Celestial, así como a grupos de Ángeles. Pienso profundamente en las gentes de la Tierra, y entonces me sumerjo en las melodías que Mi Corazón me canta, y dejo que el poder elevador del órgano inunde en ondas de exquisito color el interior del mundo del hombre. En muchos casos, los Devas se lanzarán al Mar de Sonido y, reuniendo colores del arco iris alrededor de Sus Grandes Formas, navegarán al espacio vibrando y pulsando con el poder de descargar dicha Forma de Luz dentro de alguna necesidad especial en la Tierra.

He visto a los Ángeles y a los Querubines parase ante el órgano y tomar cada tira de sonido a medida que va saliendo y, de una forma similar a la Danza de mayo, tejer una hermosa capa de color, diferenciándose, sin embargo, en que está viva y pulsando y continuamente vibrando y envolviéndose a sí misma alrededor de las Formas Angélicas hasta que son cubiertas una y otra vez con ese bello sonido. Luego, salen ellos llevándose la capa y hacen lo que su Maestro les indica que sea lo mejor que hagan.

Algunas veces el sonido sencillamente fluye sin ningún Ser Superior visible aparentemente dirigiéndolo, y se enreda con los vientos y es llevado quien sabe donde. He visto como los cuerpos de la gente de la Tierra son bañados en ese armonioso sonido, y la paz que ellos han experimentado y sentido en ese corto periodo Me hace sólo desear que hubiera miles de músicos así que nos ayudaran.

Maestro Ascendido EL MORYA

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Tomado del libro: Los Maestros Ascendidos escriben el Libro de la Vida

Serapis Bey Editores

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