Nuevo año
Estudiantes de la luz, al encontrarse ante el umbral de un nuevo ciclo solar, es el momento propicio para aquietar el ser externo y volver la atención hacia la única Fuente de toda victoria: la Magna Presencia YO SOY y su Llama de Vida Eterna que late en sus corazones. Este cambio de ciclo es una una oportunidad dispensada por la Gran Ley para que cada corriente de vida evalúe el uso de su energía vital y se prepare para recibir una nueva descarga de Luz desde la Octava de los Maestros Ascendidos.
La vida es un flujo continuo de energía pura y perfecta que desciende desde su Presencia a través del cordón de plata. Al recibir este nuevo año, la responsabilidad de ustedes como estudiantes conscientes es comandar que esa energía sea calificada únicamente con Perfección. Recuerden que donde está su atención, allí están ustedes; y en lo que ponen su atención, en eso se convierten. Por tanto, la entrada a este nuevo período debe realizarse con la mirada puesta firmemente en la Luz, ignorando las sombras del mundo de las apariencias y reclamando la soberanía divina que es su derecho de nacimiento.
La purificación de la energía mal calificada
Antes de que la copa de su conciencia pueda llenarse con el vino nuevo de las bendiciones del próximo ciclo, es bueno y necesario limpiar el recipiente. Durante los últimos doce meses, la humanidad y los individuos han utilizado toneladas de la energía de Dios. Gran parte de esa energía ha sido calificada constructivamente, pero otra parte ha sido revestida con discordia, duda y temor a través de los sentimientos y pensamientos humanos. La Ley del Círculo es inexorable: la energía siempre regresa a su fuente para ser redimida.
No permitan que el peso de los errores pasados nuble la radiante esperanza del ahora. Tienen a su disposición la herramienta más misericordiosa del universo: la llama violeta Transmutadora. El Amado Maestro Saint Germain y todos los dirigentes del Rayo Violeta han ofrecido este regalo para que ustedes puedan disolver la causa y el núcleo de todo registro etérico destructivo antes de que este pueda manifestarse como alguna limitación en el nuevo año.
Es el momento de pararse con la dignidad de un Dios encarnado y reclamar las bendiciones con autoridad. Deben invocar a la Ley del Perdón no solo por sus propias transgresiones a la Ley del Amor, sino por las de toda la humanidad. Al hacerlo, liberan su mundo y sus vehículos inferiores —físico, etérico, mental y emocional— de la acumulación de sustancia psíquica, dejándolos puros, radiantes y receptivos para la nueva dirección que su Santo Ser Crístico desea impartir.
YO SOY la ley del perdón y la llama violeta transmutadora que disuelve todos los errores cometidos por mí y por toda la humanidad, su causa y su núcleo, purificando mi cuerpo etérico y el de todos los seres para siempre.
La aceptación de la cosecha espiritual en Shamballa
En los niveles internos, al cierre de cada ciclo anual, se lleva a cabo una ceremonia majestuosa en el Retiro de Shamballa. Allí, la Jerarquía Espiritual y el Señor del Mundo presentan al Gran Tribunal Kármico la «cosecha» de luz generada por los estudiantes y aspirantes a la Ascensión. Cada decreto que han pronunciado, cada acto de bondad, cada momento de adoración a la Presencia YO SOY, constituye una cosecha de luz dorada que se utiliza para obtener dispensaciones y bendiciones para el planeta en el año entrante.
Pregúntense en el silencio de su corazón: ¿Qué he hecho con la semilla de vida que se me entregó el año pasado? ¿Ha dado frutos de armonía, paz y suministro, o se ha perdido entre las malezas de la distracción humana? No se hagan esta pregunta con condenación, sino con el discernimiento de quien desea expandir su luz.
Al sintonizarse conscientemente con esta actividad en Shamballa, pueden ofrecer la cosecha de sus esfuerzos constructivos a los pies de los Maestros Ascendidos. Al hacerlo, esa energía es purificada y multiplicada por los Seres Cósmicos, regresando a sus mundos como una corriente de bendiciones amplificadas para el nuevo ciclo. Visualicen que sus cuerpos inferiores son cálices de cristal levantados hacia la Octava Maestra, listos para ser llenados con la Sustancia Electrónica de Luz que asegurará su victoria en los meses venideros.
Amada Magna Presencia YO SOY y Gran Hueste de Maestros Ascendidos, acepto ahora la cosecha de luz y amor de mis esfuerzos pasados, purificada y multiplicada, para bendecir a la vida en este nuevo ciclo y expandir las fronteras del reino de los cielos en la tierra.
La precipitación del Plan Divino para el nuevo ciclo
El año nuevo es un lienzo en blanco, una oportunidad única para la precipitación de todos los deseos constructivos. Ustedes son los directores de la energía. La Magna Presencia YO SOY sostiene para cada uno un Plan Divino de belleza, opulencia y perfección que espera ser atraído al mundo de la forma. Para manifestar este plan, deben mantener la armonía ininterrumpida en sus sentimientos, pues la armonía y el amor divino es el «adhesivo mágico» que cohesiona los átomos y sostiene la forma perfecta.
Coloquen su fe en la Omnipotencia de Dios que late en su corazón. Decreten con autoridad que este nuevo ciclo traerá la manifestación tangible de todo lo bueno que requieren para cumplir su servicio a la luz. La opulencia de Dios, la salud perfecta y la iluminación no son regalos al azar; son el resultado de la aplicación científica de la Ley.
Deben crear el molde mental de lo que desean ver manifestado, ya sea paz mundial, suministro financiero o expansión espiritual, y luego llenar ese molde con el sentimiento de júbilo y gratitud, sabiendo que «ya está hecho». La Presencia YO SOY responde instantáneamente al llamado, pero es la constancia en el decreto y la pureza en el sentimiento lo que permite que la respuesta descienda al plano físico sin distorsión.
YO SOY la puerta abierta que ningún hombre puede cerrar a la opulencia, a la salud perfecta y a la victoria de la luz que fluye ahora para cargar este nuevo año con la perfección de maestro ascendido.
El sostenimiento de la paz y la protección invencible
Para navegar las corrientes del año entrante con maestría, es indispensable que refuercen diariamente su protección. El Tubo de Luz es una realidad espiritual, un muro invisible de sustancia electrónica que los aísla de la vibración discordante del mundo externo, permitiéndoles moverse en el mundo pero sin ser afectados por él.
Hagan de este llamado su primer acto al despertar cada mañana de este nuevo año. Al mantener su atención en la Presencia YO SOY y sellarse en este pilar de protección, se convierten en focos de paz en un mundo que clama por ella. Su responsabilidad no es solo mantener su propia paz, sino estar tan positivamente cargados con la Luz de Dios que su sola presencia irradie calma y equilibrio a toda vida que contacten.
Recuerden siempre que ustedes no son el cuerpo físico; son seres de fuego, chispas divinas en evolución. En este nuevo año, caminen la Tierra como los Embajadores de la Luz que son, rehusando aceptar toda apariencia menor que la Perfección Divina. Cuando los retos aparezcan, no luchen humanamente; deténganse, invistasen con la autoridad de su Presencia y comanden: «¡YO SOY la única Presencia actuando aquí!».
Amada Magna Presencia YO SOY, envuélveme con tu tubo de luz electrónica y blíndame ante toda creación humana, para que en este nuevo año yo sea un foco radiante de tu paz, tu amor y tu poder victorioso.
Estudiantes del YO SOY, les exhorto en este momento a hacer sus llamados a la Presencia YO SOY con fervor y determinación renovada. Tómense un tiempo cada día para aquietar el intelecto, entrar en el Gran Silencio y meditar en la Llama Triple de Amor, Sabiduría y Poder que arde en sus corazones. Es allí, en el lugar secreto del Altísimo, donde encontrarán la dirección divina para cada paso de este nuevo ciclo solar.
Que la Luz de Dios que es siempre victoriosa ilumine su sendero en este año que comienza, y que la bendición de la Hueste Ascendida descienda sobre ustedes, sobre sus hogares y sobre sus mundos, hoy y eternamente.
Bendiciones infinitas en la Luz.
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Gabriel Silva



Gracias, que tengamos todos un año lleno de luz, plenitud, bendiciones y fuerza de conciencia y espíritu! Haces un trabajo de oro! Te envío un fuerte abrazo 🫶