¡Oh Magna, Infinita e Imperiosa Presencia YO SOY; Ascendido Jesucristo, cuya semejanza es la Presencia Maestra dentro de cada Hijo e Hija de Dios! ¡Te hablamos a Ti por doquier! ¡Vierte Tu Esplendorosa Majestad a través de la mente y el corazón, oh “Magna Presencia YO SOY”! Que el Templo de Dios en cada uno se ilumine con Tu Santa Presencia, majestuosa en Su Poder Conquistador.
Alabamos y nos regocijamos en gran medida porque al fin la Magna Presencia Conquistadora va a asumir el Pleno Comando de Su Manifestación en toda cosa creada, y porque la Paz en la Tierra y la buena voluntad para los hombres al fin se realizará y se manifestará, de hombre a hombre. ¡Ya ha venido!
¡La Luz de Dios nunca falla! Y en esa seguridad de corazón ordenamos que esta Paz, que sobrepasa todo entendimiento, se ancle profundamente en la estructura misma de la Tierra y en la conciencia de su naciones.
¡Oh, Magna Presencia YO SOY, asume el mando ahora! Barre con Tu Fuego Sagrado toda duda, todo temor y toda limitación que pretenda opacar la Perfección Divina. Que la Llama de Tu Amor disuelva las sombras y revele la Verdad que habita en cada corazón palpitante.
Nosotros, como Tus hijos e hijas, nos paramos firmes en la Luz y decretamos: ¡YO SOY la Resurrección y la Vida de mi plan divino cumplido! ¡YO SOY la Puerta Abierta que nadie puede cerrar a la opulencia y la armonía de Dios!
Damos gracias, amado Jesucristo y Gran Hueste Ascendida, porque sabemos que nuestras palabras son respondidas. ¡Lo aceptamos hecho, lo aceptamos manifestado y lo aceptamos sostenido eternamente por el Poder del Gran Sol Central!
¡Así es, así será y así está hecho! ¡En el Santo, Eterno y Todopoderoso nombre de Dios: YO SOY!




Gracias
Magna Presencia YO SOY, haz que la buena voluntad para todo los hombres sea realizada y manifestada de hombre a hombre.
Gracias asi sea
Oh Magna precencia de YO SOY bendita seas
Gracias, gracias asi sea.