Entre las lecturas para acompañar tu práctica está Los 7 Arcángeles y sus Poderosos Decretos del YO SOY, con enseñanzas e invocaciones de los Siete Rayos. Puedes consultar su contenido y los demás títulos en mi catálogo completo de libros.
Selección de enseñanzas sobre la voluntad divina y su expresión en la vida diaria por el Maestro Ascendido El Morya.
La Voluntad de Dios consiste en exteriorizar la Perfección que ya existe en los Niveles Internos. Atraer las visiones, ideas, patrones y planes al mundo de la forma que ya se han manifestado en el Reino del Cielo, es el servicio que pueden llevar a cabo los estudiantes realmente sinceros, prácticos y dispuestos en el Sendero. Muchos estudiantes prefieren contemplar la Perfección en el sentido abstracto, pero no están dispuestos a consagrar sus energías personales en atraer hacia adelante la Perfección para bendición de la humanidad. Los pocos que están dispuestos a hacerlo se convierten en el gozo de Mi Corazón. A éstos acudo por logros.
La Voluntad de Dios es que cada inteligencia autoconsciente que voluntariamente se ha separado del contacto consciente con la Presencia Divina, decida VOLUNTARIAMENTE reunirse con esa Presencia. El estremecimiento del espíritu en un hombre es indicación de que se está sintiendo la Voluntad Divina, y de que el levantamiento de dicha Voluntad desde dentro del alma es la motivación que, finalmente, logrará dicha unión —por más diversos que puedan ser los medios para lograr dicho retorno.
El Morya: escuchar con humildad y reconocer los deseos personales
Al representar Yo el positivísimo Rayo de Poder, la humanidad no comprende que la humildad espiritual, la rendición de la voluntad personal y la sumisión absoluta de la personalidad constituyen los requisitos para quienes solicitan ser exponentes de la Voluntad de Dios para los demás hombres. ¡Tiene derecho a comandar quien primero ha aprendido a obedecer!
El chela que desea realmente conocer la Voluntad de Dios, debe estar dispuesto a poner de lado todas las opiniones preconcebidas, a protegerse de los «soplos» conscientes e inconscientes (más sutiles) de su naturaleza inferior, y de la casi imperceptible inclinación a revestir los deseos de la personalidad con la vestidura glamorosa y vanagloriosa de «la Voluntad de Dios», obviando así las incómodas espinas de la conciencia. El pedir sinceramente la Voluntad de Dios, el insistir en la Iluminación en cuanto a Su propósito y designio, y el vivir en un estado de «gracia escuchante», es convertirse en uno de los pocos que en verdad «se encarga de los negocios del Padre».
Llamado para conocer el propósito divino de una idea
¡«Magna Presencia YO SOY»! ¿Cuál es Tu Uso Divino y Propósito para esta idea e inspiración? Muéstrame lo que deseas que yo haga con ella y con todas las otras ideas que se requieren para producir Perfección en su uso. Muéstrame toda cosa Perfecta que hacer a ese respecto, y hazme hacerlo todo perfectamente —a través de tu Amor Divino.
La cooperación entre la mente y los sentimientos
Cuando la mente consciente se abre a la Voluntad de Dios, a menudo el cuerpo mental acepta como lógico y práctico el Sendero de Pureza, Amor, Balance, Sabiduría y Servicio Consciente en beneficio de la humanidad. Sin embargo, en vista de que la mayor parte de las energías de cada individuo se encuentran en el cuerpo emocional, los deseos y sentimientos serán el poder gobernante predominante de acciones para bien o para mal. Cuando la humanidad se dé cuenta de que la Voluntad de Dios se expresa a través de la cooperación de la mente con el jubiloso y boyante Amor de los sentimientos, será liberada de gran cantidad de conflictos innecesarios entre lo que sabe que debería hacer y lo que de hecho hace.
Llevar una idea a la práctica requiere constancia
LA VOLUNTAD DE DIOS CONSISTE EN EXTERIORIZAR TODA LA BELLEZA, LA OPULENCIA Y LA PERFECCIÓN DEL REINO DE LOS CIELOS A TRAVÉS DE LA CONCIENCIA INDIVIDUALIZADA DE LA GENTE DE LA TIERRA. El descenso constante y rítmico de ideas, patrones, formas y visiones de partes de esa Perfección es a menudo magnetizado por hombres y mujeres que están interesados en el particular campo o empeño que se beneficiará por la idea desarrollada y exteriorizada. Sin embargo, encontrar corrientes de vida que sean lo suficientemente constantes como para mantener esa idea sin vacilación ante el ridículo, las burlas, las resistencias de toda índole —incluyendo limitaciones personales— es algo que no ocurre a menudo. Muchos son los entusiastas que comienzan a exteriorizar un empeño o visión —¡pocos los que tienen la constancia para seguir toda la distancia hasta la realización última!
La Vida primigenia, surgiendo del seno de Lo Eterno, provee oportunidades todos los días para el desarrollo del Reino del Cielo a través del individuo. Esta bella y amorfa vida se desperdicia tan a menudo rellenando los cálices de pasados errores, o acariciando un «dulce más tarde». El hombre práctico aprovecha la oportunidad de cada día, construyendo con su vida algo de mérito para sí y para su evolución. Estos santos prácticos son muy pocos, pero de ellos dependen las manifestaciones de hecho de Nuestras visiones, esperanzas, aspiraciones y el mismísimo Plan Divino sobre el planeta Tierra.
Gobernar la propia energía y convertirse en un centro de paz
La raza está pasando de los días irresponsables de la infancia —con sus requeridas restricciones de fuerza— al autogobierno mediante el cual cada individuo habita en la Ley de Amor, y asume como su constante responsabilidad personal el gobernar, calificar e irradiar energía a nuestro universo, de manera tal que no perturbe la paz. Cuando la raza ACEPTE esta responsabilidad individual, y ASUMA su gobierno individual sobre sus propios hombros, hacer la Voluntad de Dios será un júbilo, no una tarea plagada de dificultades sobrehumanas.
El individuo debería cultivar a diario esa paz que sobrepasa todo entendimiento, y cuando se convierta en un centro irradiador de paz, sabrá lo que es la verdadera felicidad; y más aún, está haciendo la Voluntad de Dios, convirtiéndose por ello en un co-trabajador consciente de la Gran Hermandad Blanca.
Llamado de la mañana para recibir dirección y sostener la armonía
¡«Magna Presencia YO SOY»! ¡CARGA mi mente y mi cuerpo con Tu Magna Inteligencia Directriz, con tu Protección Invencible! Vierte Tu protección de Amor Divino y Armonía de manera tan poderosa a través de este cuerpo, que todo lo que toque su Radiación se convierta en algo como él. Prepara el camino adelante de mí; armoniza a todos los que yo contacte, y vela porque yo no proyecte hoy ningún sentimiento de inarmonía. Asume tal comando de mi mente, de mi cuerpo y de mi mundo emocional, que únicamente Tu Poder e Inteligencia actúen a cada momento.
Si tu siguiente paso es estudiar el autocontrol y la aplicación de la Presencia YO SOY, también puedes conocer Instrucción de un Maestro Ascendido, de Saint Germain, con discursos y decretos. Revisa esta obra junto con mis otras publicaciones en el catálogo de libros.





