Discurso del amado Serapis Bey en la conferencia del Royal Tetón
30 de Julio de 1954
Pues bien, ahora les contarĆ© la historia de Luxor y les darĆ© algo placentero. Yo tambiĆ©n tengo un lado dulce, Āæsaben? SĆ, yo trabajo con la Hueste SerĆ”fica. MĆ naturaleza, crĆ©anlo o no, es el Amor.
TEMPLO UNO ā RENDICIĆN A DIOS
Le hacemos llegar la notificación correspondiente a quienes estĆ”n listos para entrar al Templo Uno. Al entrar al Templo Uno, ellos renuncian a sus nombres, posiciones, tĆtulos, en fin, la sustancia de este mundo. Se convierten en meramente un hermano o hermana, se ponen las sencillas vestiduras de lino, y se elevan o caen por su propia Luz. Se les da un nombre interno (inter name) permanecen en ese templo hasta que hayan hecho la RENDICIĆN A DIOS, e igualmente estĆ©n dispuestos a realizar su razón de ser. Eso es lo que estamos decididos a encontrar dentro de la conciencia de ustedes en esta clase. Si lo encontramos dentro de una docena de ustedes, sentiremos que nos ha ido muy bien. AquĆ©llos que lo logran, que estĆ”n dispuestos a convertirse en seres sin nombre, que estĆ”n dispuestos a ponerse las burdas vestiduras de lino y las sandalias, entonces estĆ”n listos para el Segundo Templo.
TEMPLO DOS ā SABIDURĆA
En el Templo Dos, todos estĆ”n felices. Es el templo del amado Kuthumi y los educadores. Se ha estudiado el bien en el Cuerpo Causal, y allĆ estĆ” la acción de la Ley que tan familiar le resulta a muchos de ustedes. AsĆ, desde el Cuerpo Causal y desde el corazón, el chela determina dónde estĆ” su mĆ”s grande servicio posible para la comunidad y la humanidad. Decide convertirse en un gran cantante un gran artista, un inventor, un maestro, un sanador, un sacerdote, y asĆ sucesivamente.
Se le asigna entonces a un templo donde puede desarrollar una capacidad cada vez mayor, de acuerdo a la disciplina o campo de acción que haya escogido, y dedica muchas horas al dĆa al servicio impersonal. El Maestro y el grupo de chelas en conjunto, utilizando el conocimiento que han recibido, dirigen ese conocimiento dentro de los mundos mental y emocional de la humanidad, donde es captado en los canales externos de servicio mundial, por la conciencia sensible de las personas que tienen intenciones constructivas.
TEMPLO TRES – CONFORT
Luego viene el Templo Tres. Fue en el Templo Tres donde Blavatsky se fue. Es en el Templo Tres que casi todos nuestros amigos se van. Es el templo en el que se les requiere que vivan con seis otras corrientes de vida, quienes tienen en sĆ la particular naturaleza, caracterĆsticas y cualidades en general que les produce irritación (para aprender tolerancia). Les toca vivir y orar con ellos. Tienen que vivir y aprender la Ley que Saint Germain les dio no hace mucho -que las personas resisten personas, lugares, condiciones y cosas porque de hecho no han logrado la MaestrĆa sobre ellas. AquĆ, los fuegos de la rebelión y el resentimiento, asĆ como las mĆŗltiples y diversas auto-justificaciones, hacen arder el alma hasta convertirla en cenizas.
DespuĆ©s de haberse auto-ajustado a estos seis individuos, se les muda otro grupo con otros seis, a menos, por supuesto, que estĆ©n entre los pocos que no necesitan de esto; y se ha dado el caso de algunos que no podĆan ser movidos por la radiación externa. Quienes pasan desde el Templo Tres a la MaestrĆa, se presentan ante Mi por primera vez desde que entraron a Mi Retiro.
”Muchos, pero muchos, han partido por la puerta abierta!
TEMPLO CUATRO ā UNIFICACIĆN CRĆSTICA
En el Templo Cuatro viene la experiencia maravillosa que ustedes han tenido por un instante āla unificación con el Cristo. Es una iniciación de la cual Yo mismo soy el Maestro presidente. AquĆ©llos que han aprendido a vivir con sus prójimos, se han ganado entonces el derecho de vivir con Dios… Ā”y de ver la āPresenciaā cara a cara! AquĆ, se rasga el velo. Se revela el Santo Ser CrĆstico, y se establece el anclaje del cual ustedes gozarĆ”n.
TEMPLO CINCO – CONSAGRACIĆN
Aquellos de ustedes que pasan por esa experiencia, llegan al Templo de la Consagración. Esta es otra experiencia feliz, y los que aquà se encuentran no conocen nada de naturaleza discordante. Se quitan las vestiduras de lino, las sandalias, y son conscientemente investidos bajo la radiación de Hilarión, con las vestiduras del sacerdote, las joyas de autoridad, los cetros de poder, las palabras secretas de Invocación. Tiene lugar una ceremonia exquisita, en la que cada uno sube los escalones del templo y preside, por primera vez, en sacar el Fuego Sagrado visible directamente desde Lo Universal, en cualquiera de los Siete Templos, de acuerdo con el Rayo al cual pertenece esa corriente de vida.
TEMPLO SEIS ā SERVICIO EN SILENCIO
Muchos permanecen aquĆ y no avanzan mĆ”s. Quienes escogen entrar al Templo Seis, vuelven a pasar una vez mĆ”s por una tremenda renuncia. Son los misioneros bajo el ArcĆ”ngel Uriel y el Amado JesĆŗs. Se guardan las bellas vestiduras, los terciopelos y las sedas. Se cambian las joyas de poder y las coronas de sus cabezas por el platillo de limosna y la vestidura de mendigo. El chela hace un voto de silencio, y se va de Luxor para realizar un servicio especĆfico de beneficio mundial, a travĆ©s de la radiación.
INICIACIONES DE JESĆS
El Maestro JesĆŗs, en ese cuerpecito de niƱo, pasó por la iniciación, a travĆ©s de la consagración del sacerdocio. ĀæPueden imaginar eso? Sólo Su propia Luz y Yo sabĆamos quiĆ©n realmente era Ćl āni su maestro ni los grandes hombres y mujeres de gran estatura que eran los aspirantes en aquella hora lo sabĆan. Como un infante, no mayor de cinco aƱos de edad, con ojos enormes, llevando puesta una diminuta toga blanca que su madre le habĆa tejido, se paró a la par de los demĆ”s iniciados. Cuando ese niƱo ascendió por los escalones, y se le puso la vestidura hecha a la medida, no habĆa ni un sólo ojo seco entre ellos. Ni siquiera su madre estaba allĆ. No podemos aflojar nuestra disciplina por persona alguna. MarĆa y JosĆ© se sentaban bajo una higuera en las afueras del Templo. No creo que MarĆa dejara de orar, no sólo en la hora de la coronación, sino en todos los momentos intercurrentes tambiĆ©n.
El Maestro Jesús no completó en aquel entonces las Iniciaciones Sexta y Séptima en Luxor. Muchos de los aspirantes que salen tan esperanzados desde el corazón del Retiro, no regresan. A algunos los matan. Otros son lapidados. Algunos son mÔrtires. Otros son absorbidos por el mundo. Algunos sà regresan, y son esos pocos los Candidatos a la Ascensión que habitan en la Séptima Esfera, y quienes mediante la Radiación se convierten en fuentes de alimentación y misericordia para la Esfera de la Tierra, hasta que llegue el momento en que se logre su completa Victoria.
El Puente a la Libertad – Serapis Bey



